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Columnistas

Los mercados festejan que la gente aguanta

Milei sonrisas

“Es una fiesta”. Así definió el presidente Javier Milei la semana financiera en la que los dólares paralelos bajaron y quedaron apenas arriba de los $1000, el riesgo país también cedió y subieron los bonos y las acciones, en medio de un desfile de representantes de bancos y fondos de inversión por las calles de Buenos Aires que vienen a conocer de primera mano el experimento que ha desembarcado en el poder hace 80 días. 

Las luces se las llevó la visita de la jefa del Citibank, Jane Fraser, que pasó por la Casa Rosada y fue recibida por el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe del Banco Central, Santiago Bausili.

El ministro de Economía Luis Caputo en el marco de una conferencia de prensa.

Pero también se reunieron con representantes del equipo económico en los últimos días enviados de compañías financieras que manejan capitales en todo el planeta, como Brevan Howard y Stone Harbor, además de una comitiva de inversores que trajo el banco Barclays

A los nombres y siglas detrás de las cuales hay miles de millones de dólares, hay que agregar a VR Capital Group, cuyos ejecutivos aterrizarán esta semana como parte de una lista que incluirá en algún momento de los próximos meses la llegada de Larry Fink, el número uno de BlackRock, el mayor fondo de inversión del mundo, una celebridad de las finanzas globales. 

El interés de los traders, esos gerentes que deciden frente a pantallas repletas de números dónde poner la plata de magnates, administradoras de pensiones o compañías de seguros, tiene varias explicaciones, entre las cuales una es fácil de entender: “Milei llama la atención”

Como acaparó las miradas por lo que dijo en el Foro de Davos -más allá de que sonara delirante-, como de golpe el empresario tecnológico Elon Musk repostea sus discursos y como la prensa internacional le presta atención, de golpe un financista puede plantear su compañía: “¿No habría que ver qué pasa en la Argentina, a ver si algo cambió?”. Y así vienen a un país en el que les pesa un doble pasado: han ganado mucha plata, pero también muchas veces han quedado colgados del pincel.

Una vez que ya están hospedados en los hoteles más caros de la zona de Retiro, encadenan las reuniones con analistas, dirigentes políticos y obviamente con los técnicos del gobierno, donde se produce el momento “meme del Hombre Araña”: encuentran todos funcionarios con carrera en el Deutsche Bank o el JP Morgan, como Caputo y Bausili. 

También está despuntando del lado del Banco Central en esos meetings Alejandro Lew, un hombre que gana cada vez más influencia en el directorio a partir de su rol clave en la creación del bono para patear la deuda con los importadores, llamado “Bopreal”. Con pasado reciente como gerente financiero en la YPF de la presidencia de Alberto Fernández -las vueltas de la vida- también tiene recorrido por la banca internacional, en lo que es una especialidad de su familia: su hermano, Sergio Lew, ocupa un alto cargo en el Santander en Nueva York.

Superávit como sea

El Gobierno les transmite a los brokers un mantra que Caputo machaca en la red X: “El equilibrio fiscal no se negocia”. Música para los oídos de quienes lo toman como una promesa de que siempre se pagarán los vencimientos o de que siempre se sobrecumplirán las metas con el Fondo Monetario Internacional.

El Palacio de Hacienda de hecho difundió esta semana que tuvo superávit financiero en enero. Es decir, que le quedó algo de dinero en la caja al Estado después de cubrir los gastos e incluso después de pagar intereses de deuda, aún cuando se trata de uno de los momentos del año con más compromisos para afrontar. No pasaba algo así desde 2012.

Se trató de una noticia tan positiva para la mirada de los llamados mercados financieros como precaria por lo insostenible.

Para que cierren las cuentas de esa manera, las partidas para las jubilaciones cayeron 30% en términos reales. Esto quiere decir que se decidió que los jubilados sigan ganando $105 lucas de haber mínimo pese a la escalada inflacionaria. Si bien se trata de un número legado por el gobierno anterior y su fórmula de actualización, la administración de Milei optó por no añadir ninguna compensación extra por decreto. ¿Podrá seguir así el resto del año?

En otro orden, el mes pasado hubo trece provincias que recibieron cero pesos del Tesoro nacional, en una cuenta de transferencias que arrojó una baja del 98% respecto del mismo mes del año pasado. Ahora también se cortó el envío de subsidios al transporte y se interrumpió el pago a los maestros del Fondo Nacional del Incentivo Docente, una ley de 1998 que no fue prorrogada este año. ¿Habrá colectivos y clases con normalidad en los tiempos que vienen?

Movilización de gremios docentes ante la resistencia a girar los fondos por parte del gobierno nacional.

Como ya se sabía, también la obra pública tuvo el renglón vacío en las planillas oficiales del primer mes de 2024, en un contexto donde el “no hay plata” se aplicó al punto tal que tampoco se pagó desde el Estado lo que correspondía por el suministro de gas que entregaron los productores, por citar ejemplos de una estrategia que se podría definir como la del ajuste fiscal a los golpes.

El tema es que en el universo que contemplan los financistas, por ahora miran los números que exhiben sus ex colegas de Wall Street y escuchan al excéntrico presidente gritar contra la casta, repetir que “no hay plata” y reafirmar su convicción de baja del gasto y festejan. Pero festejan también porque en su perspectiva “la gente está aguantando”. 

“Traje una comitiva de inversores y como no tuvieron ni una demora en la 9 de Julio lo toman como que la calle está tranquila”, arriesga un financista que hace de puente con los visitantes. 

“El mercado elige creer”, tituló el último informe para sus clientes la consultora 1816, de consumo obligatorio en la conducción de los principales bancos que operan en el país. En esas lecturas, se subraya que la fuertísima recesión en la que entró la economía fue un factor que estaría cumpliendo su objetivo de contener los precios. Se derrumba la venta de alimentos y medicamentos. Hay caídas de dos dígitos altos en la construcción, desde venta de sanitarios hasta despachos de cemento. Se hunden los patentamientos de autos y de motos. Y así. 

“El ajuste contuvo la inflación”, tituló por su lado el reporte de Invertir En Bolsa, que destaca la caída de la llamada “inflación núcleo”, que refleja el costo de vida sin factores estacionales. Milei dijo por radio que los indicadores de alta frecuencia de febrero le indican que va al 10%. Las consultoras privadas anticipan algo más tirando al 15 o 17%, pero sería igualmente por debajo del 20,6% de enero. 

Los economistas que responden el Relevamiento de Expectativas de Mercado la ven en 7 u 8% hacia mitad de año. Para eso la caída de la actividad debe seguir. El desempleo seguramente suba. Y todo siempre y cuando no haya otro salto brusco del dólar oficial o se despierten las cotizaciones paralelas. 

El desarme de “canutos”

La recesión también aplaca las tensiones cambiarias por el fenómeno conocido como “el desarmado del canuto”. “El canuto” -el ahorro en dólares que históricamente ha ido acumulando un sector de la población- se vende ante las urgencias para llegar a fin de mes y ante la perspectiva bajista. Eso sí, la firma Consultatio le ve un piso ya por ejemplo a los dólares financieros, sobre todo si Milei sigue insistiendo con que el objetivo final es la dolarización de la economía

Con las cifras de enero, la medición de pobreza que hace el experto Martín Rozada ya pasa el 45%. Por eso un ejecutivo de años en el mercado dice: “La gran duda es el test social de todo esto en el segundo trimestre”.

Los traders tampoco le prestan atención a los detalles que puedan revelar problemas mayores. Esta semana, renunciaron dos funcionarios claves en el envío de alimentos a comedores. Pablo Rodrigué y Agustín Sánchez Orondo, que trabajaban en la secretaría de Desarrollo Social salieron del gobierno y en off the record deslizaron que no lograban sacar ni un camión con provisiones, mientras en el Ministerio de Capital Humano aseguran que están haciendo auditorías y cambiando la forma de compra de la mercadería.

Tampoco está claro cómo será el nuevo régimen de “canasta energética”, para compensar el salto en las tarifas de luz, ya vigente, y de gas, que afectará desde marzo, que pueden multiplicar el costo de los servicios públicos en el presupuesto familiar. Los incrementos llegaron también a las garrafas, que en muchos casos duplicarán su precio con un impacto directo en sectores pobres sin conexión a la red.

Que el cuadro de las tarifas estaba atrasado hasta el absurdo no había dudas. Que había que achicar la cuenta de subsidios que hizo crecer la gestión anterior, tampoco. El tema es el ritmo y el timing de las decisiones tras seis años de pulverización de ingresos, en medio de un brutal ordenamiento fiscal bajo un liderazgo político muy border.

El equipo económico distribuía hasta no hace mucho un paper que incluía la tesis de la “V”, un gráfico en el que el derrumbe de la actividad económica producto de las correcciones en marcha se interrumpía cuando entraba en vigencia la llamada “ley de bases”.

El mensaje oficial era que allí se generarían nuevas condiciones para que la inversión privada motorizara un rápido crecimiento de la inversión. Ahora, retirado el proyecto, un inversor pregunta: “Con los salarios destruidos, ¿cuál será el driver de la recuperación?”

@Ladymarketok, una usuaria de las más likeadas por el jefe de Estado, insistía ayer en que “la Argentina está cerca del piso” y que se viene un “gran rebote, no sólo salarial sino económico”, lo que anticiparía que se viene un ciclo alcista de al menos “dos décadas”. Milei también le dio like, lo que en la nueva normalidad de la comunicación presidencial indicaría que es lo que tendría en la cabeza.

¿Efecto Lali?

Un grupo de traders se reunió con Miguel Ángel Pichetto, espada legislativa hoy al frente del bloque Hacemos Coalición Federal, oposición dialoguista con peronistas y ex Juntos por el Cambio disidentes. El viejo lobo parlamentario les contó cómo fue el proceso por el que se había caído el ambicioso proyecto ómnibus. Los financistas preguntaron varias veces porque no podían creer lo que escuchaban.

La fortaleza política del Gobierno no deja de ser una inquietud muy relevante. “El test del Congreso no lo pasó”, dice un broker.  El análisis que oyen de politólogos como Alejandro Catterberg, de Poliarquía, sin embargo, es que todavía la base de apoyo de Milei no son las alianzas como la que se creía había hecho con el peronismo cordobés al comienzo de la gestión o ahora se supone que tejerá con Mauricio Macri. 

El sostén, dice Catterberg, sigue siendo su relación directa con la opinión pública. Sus últimas mediciones marcan que aún el 55% que lo votó lo banca y atribuye la crisis actual al costo de corregir la herencia que generó la casta culpable de todo.

Hay luces amarillas, de todos modos. Algunas surgen de indicadores tradicionales como el índice de confianza en el Gobierno de enero, que cayó 8,7% según la Universidad Di Tella. 

La cantante Lali Espósito haciendo su show en el Cosquín Rock.

Otros indicios de que a veces puede errar en su feeling con el sentir popular son más sutiles. Habrá que medir cuál es el posible impacto de su desmedido ataque público a la cantante Lali Espósito, a quien acusó de “vivir del Estado”.

Pero tras la respuesta de la estrella pop que recibió la solidaridad hasta de votantes libertarios, Milei dio una entrevista de 43 minutos con Jonny Viale el viernes. Los oyentes atentos notaron que no la nombró ni una vez y que en su lugar eligió hablar de la influencia actual del filósofo italiano Antonio Gramsci, fallecido en 1937.

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