Lunes, 15 de Julio de 2024 Cielo claro 6.2 °C cielo claro
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Cielo claro 6.2 °C cielo claro
 
Dólar BNA: $960
Dólar Blue: $1500
Economía

Se disfrazó de payaso y se encadenó en la Secretaría de Comercio porque no lo dejan importar

payaso

Un empresario se disfrazó de payaso y se encadenó a una silla del hall de la Secretaría de Comercio para manifestar su rechazo al Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) y exigir que le permitan ingresar al país los productos necesarios para que su empresa pueda seguir funcionando con normalidad.

Se trata de Ariel Pérez, dueño de Aerogálvez SRL, una firma que comercializa combustibles de aviación. Según afirmó, el Gobierno no le aprueba desde hace tres meses los permisos necesarios para acceder a los dólares que necesita para llevar a cabo las importaciones, por lo que su fábrica trabaja al 5% de su capacidad.

En ese contexto, decidió ponerse una peluca azul y una nariz de payaso roja, y se dirigió ayer por la mañana hacia la Secretaría de Comercio. Al llegar se encadenó en el hall del edificio, a la espera de que lo recibiera el propio Matías Tombolini, el titular de esa cartera.

"Me disfracé de payaso para estar a la altura de las autoridades", explicó su particular accionar en una charla telefónica con LN+. Sobre los motivos que lo impulsaron a tomar esa medida, dijo que lo único que le interesa "es salvar a mi empresa, mis empleados, que hace cinco meses venimos padeciendo un tormento por no tener los dólares para poder financiarnos en el exterior".

Según contó, no es la primera vez que recurre a esta práctica. "Hace cinco meses me encadené acá porque vino mi proveedor de Polonia que quería cobrar y yo no podía darle los dólares. Tuve la suerte de que me liberaron esa vez. Después de dos o tres veces más, me fueron dando 'puchitos', pero ahora hace tres meses no tengo los permisos", expresó.

Y continuó: "Me encadené porque no tengo más nada que perder. Hipotequé hasta mi casa para poder mantener todo esto y no echar a nadie. En mi empresa somos como 50 familias, de manera directa o indirecta. Yo le pido a los funcionarios que tomen cartas en el asunto, porque no soy el único que tiene este problema. Han hecho una telaraña para no girar dólares al exterior tan grande que ni ellos ahora deben saber como desenredarla".