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Policiales

Los vecinos de Rosario hicieron un cacerolazo después del asesinato del playero

Rosario cacerolazo

Ayer, después del crimen del playero Bruno Bussanich y el asesinato del colectivero Marcos D’Aloia, vecinos de Rosario se manifestaron en reclamo de mayor seguridad en la ciudad santafesina. En este contexto, muchos salieron a las calles con bocinazos y cacerolazos, después de organizarse por las redes sociales, a las 21 horas.

El centro y macrocentro, además de los barrios Martin, Pichincha y Echesortu fueron algunas de las zonas en las que se escuchó con más fuerza la protesta de los vecinos, que duró aproximadamente 15 minutos.

Rosario espera la intervención de fuerzas federales ante la crisis de seguridad que vive hace tiempo, pero que estalló en las últimas horas, después de que mataran al playero Bruno Bussanich, de 25 años. Los autores habrían sido sicarios que dejaron un mensaje mafioso y amenazante tanto para las autoridades como la población, en el que se habla de matar inocentes.

"Esta guerra no es por territorio, es contra Pullaro (gobernador de Santa Fe) y Cococcioni (ministro de Seguridad santafesino). Así como nosotros llegamos a 300 muertos estando unidos vamos a matar más inocentes por año", resalta la nota, firmada por "zona norte, zona sur y zona oeste unidos".

Finalmente, agrega que no quieren celulares, sino que pretenden sus derechos, ver a sus hijos y familia, y que se respeten. “No queremos negociar nada, queremos nuestros derechos. Esto para todos los presos, pabellones y cárcel. Basta de seguir humillando con la familia. Pullaro y Cococcioni carguen con muertes inocentes", concluye la carta.

El joven de 25 años fue asesinado de tres tiros mientras trabajaba en una estación de servicio en el centro de Rosario, en el marco de la escalada de violencia que sufre la ciudad. Bruno Nicolás Bussanich estaba en pareja con Jimena López, con quien tenía un hijo de dos años, que ahora se quedó sin su padre.

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