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Columnistas

El momento límite de una economía indexada

Venimos asistiendo a la aceleración de una economía que ya era inflacionaria, en un proceso que dibuja una pregunta gigante: ¿se trata de un susto pasajero por factores exógenos, ponele, antes de volver a nuestro quilombo histórico del 50% de siempre; o estamos en la antesala de que todo vuele por el aire?

En diciembre de 2020 el salario bruto a partir del cual le descontaban impuesto a las Ganancias a los empleados en relación de dependencia era 75 mil pesos. En enero de 2021 se duplicó a 150 mil. En septiembre pasado se llevó a 175. En enero llegó a 225. Y esta semana se acaba de anunciar que el llamado mínimo no imponible de la cuarta categoría de este tributo llega a 280 mil pesos.

¿Cómo se llama la obra? El loco funcionamiento de una economía indexada. Es muy difícil no ver que la cosa está saltando cada vez más rápido a valores cada vez más grandes. No es precisamente porque seamos una economía que genera más riqueza con más productividad, con una moneda que se vuelve más fuerte de manera tal de que tener sueldos más altos signifique haber mejorado los ingresos en términos reales y sostenibles. 

Venimos asistiendo a la aceleración de una economía que ya era inflacionaria, en un proceso que dibuja una pregunta gigante: ¿se trata de un susto pasajero por factores exógenos, ponele, antes de volver a nuestro quilombo histórico del 50% de siempre; o estamos en la antesala de que todo vuele por el aire

Ahí está la principal discusión de los actores económicos por estas horas, y la principal incógnita también de la política.

Las ventas del plan Ahora 12, en cuotas a menos interés que el costo de vida, crecen 40% a precios constantes en lo que va del año. ¿Explota el consumo o la gente se saca de encima los pesos, compra lo que sea y lo paga financiado porque sabe que así licúa el precio en el tiempo? 

Las importaciones llevan dos meses de US$ 7 mil millones de dólares en promedio. Si lo calculás por habitante estás 10% arriba de las importaciones de la época la Convertibilidad, recordó esta semana la consultora EcoGo. Un récord. 

¿Estamos entonces ante un proceso de crecimiento industrial nunca visto, que demanda insumos importados a lo loco, como puede pensar el secretario de Industria, Ariel Schale, bajo el cuadro de Perón y Evita abrazados en su despacho? Su cálculo es que deberíamos ser un país de US$ 6 mil millones de importaciones por mes para crecer al 4% sostenido.

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Riesgo de espiral. Vuela el Ahora 12. ¿Es boom de consumo o una vía de escape a la inflación?

¿O es el festival del stockeo, el deporte de llenar galpones de todo lo que te dejen traer de afuera al dólar oficial para venderlo remarcado al paralelo mientras te cubrís de un eventual descontrol? Imaginate el mostrador del que define quién entra una mercadería de afuera y quién no.

Hay más preguntas. La plata que el Estado está volcando para que los ingresos de la población hagan frente a la disparada de precios que produjo la guerra en Europa, ¿ayuda a paliar la caída del poder adquisitivo en serio o es una miga de pan contra un tanque, valga lo preciso de la expresión en este caso? 

Están todos viendo que si los precios se calientan mucho, en algún momento la economía se para.

Porque si los precios no se atemperan, cualquier guita pierde sentido y las mejoras son solo una estación más en el camino de la espiralización. Todo se esfuma rápido. Te dan el aumento, pero en dos meses ya comprás menos en el supermercado. Apilás más billetes, perdés la cuenta, no hay referencia de precios. Todo puede valer cualquier cosa. Los períodos se acortan. Las listas de precios llegan más seguido. Sobra mes al final del sueldo y necesitás otro incremento y todo vuelve a empezar.

Es la puja distributiva “hiper-estimulada” que, como advirtió la firma PxQ, siempre tiene latente el riesgo de pasar el prefijo “hiper” a la palabra inflación, un escenario que por ahora nadie ve inevitable, pero con otros alternativos que igual asustan, como la idea de que los precios se desboquen al 100% anual.

En el Ministerio de Economía, la apuesta es un 5% en mayo, como módica expectativa, tras dos meses de 6. Alguien deslizó el sueño del 4,9%. Nadie hace promesas. El relevamiento de otra consultora, como LCG, muestra que en las últimas dos semanas los alimentos subieron 0,8%, después de un pico de 2. ¿Estará aflojando?

Son los monitoreos minuto a minuto, como el del rating de la TV. Es el seguimiento de un paciente que está en terapia intensiva y le miran las variables todo el tiempo. Un show de las metáforas sin límites para un momento límite. La imagen del consumo y la importación a lo loco invita a pensar también en el paciente terminal que se la da en la pera porque el final lo tiene cantado.  

Pero la metáfora más jugada puede ser la sexual. Están todos viendo que si los precios se calientan mucho, en algún momento la economía se para.

El Quinto Escalón

Casi para evadirse, uno puede entretenerse con los roces internos en la coalición del Frente de Todos. En el último capítulo, asoma un Sergio Massa que siempre es Juan Clase Media Acomodada y tiene agendado en el Calendar de Google un ítem que dice “Ganancias”. 

O también uno puede detenerse en los zigzagueos de Martín Guzmán que intenta poner algún freno a las demandas de más plata y de golpe responde que esas actualizaciones son “obviedades” que no hay que pedir por carta y de golpe tiene que ceder y anunciar lo que resistía. 

Así finalmente se llega al extraño anuncio del viernes en la entrada de la Casa Rosada con el presidente de la Cámara de Diputados y el ministro de Economía, más la cúpula CGT, en un formato poco habitual para la comunicación oficial.

En una especie de versión oficialista de El Quinto Escalón, el espacio de batallas de rimas e improvisaciones en las escalinatas del Parque Rivadavia que parió el fenómeno del trap, Guzmán nombró dos veces a Massa. Massa habló dos veces de “Martín” y cerró subrayando que no hay peleas, que solo hay discusiones. 

Igual, todo el mundo sabe que desde el paso del acuerdo con el FMI en el Congreso, el tigrense no soporta al hombre llegado de Nueva York. Suele escribir en mayúsculas que está harto de él y que “manda la política” sobre los deseos del economista.

Dato: el acto del viernes empezó a pleno sol, pero en pocos minutos, la sombra los fue cubriendo. 

El eslógan al revés

Es un nuevo punto de inflexión para el intento de Guzmán de “tranquilizar la economía”, una expresión que al calor de las remarcaciones y el acortamiento de los contratos y la sensación de montaña rusa que gana a la toma de decisiones parece quedar mucho más lejos. 

Esta semana, el ministro se quedó con el control total en materia de precios, con la salida de Roberto Feletti de la secretaría de Comercio interior. No está claro si es que el kirchnerismo vacío un área clave, o si al ubicar esa dependencia bajo el ala de Guzmán, Alberto Fernández le hizo a Feletti la gran “Julia Mengolini”. La periodista contó hace poco que una vez aceptó conducir junto a Eduardo Feinmann en C5N, sabiendo que era una movida del canal para incomodarlo hasta que se fuera.

No está claro si es que el kirchnerismo vacío un área clave, o si al ubicar esa dependencia bajo el ala de Guzmán, Alberto Fernández le hizo a Feletti la gran “Julia Mengolini”.

Lo cierto es que con Guillermo Hang, su compañero de estudios y fútbol en la Universidad de La Plata, en Comercio Interior, todo lo que pase con los precios será atribuible al ministro. Ahora también hay expectativa por la concreción de los aumentos de tarifas de luz y de gas, que deberían instrumentarse en poco tiempo, una decisión técnica que involucra a otros funcionarios cristinistas que siempre la resistieron. ¿Federico Basualdo, subsecretario de Energía Eléctrica, is the new Feletti?

Enfrente de la gelatina del oficialismo, hay otro samba y es el de Juntos por el Cambio, y no sólo por la disputa de los liderazgos que se patean las muletas por ver quién aparece más en los medios, tal como esta semana compitieron Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri. 

Lacunza y Laspina coinciden en planes de shock y giros fuertes con reformas previsionales y laborales y un período “doloroso” no bien asuman.

La principal ansiedad se da en los que están pensando qué hacer con la economía si les tocara gobernar en 2023. Entre ellos, Hernán Lacunza prepara los papeles del jefe de gobierno porteño. Luciano Laspina encabeza un equipo para el propio Macri o Patricia Bullrich.

Laspina: “El acuerdo con el FMI barre los problemas debajo de la pesada  alfombra que recibirá el próximo gobierno” - El Economista
Shockistas. Luciano Laspina arma un plan económico para Macri o Patricia Bullrich, y analiza la chance de un “desenlace anticipado”.

Ambos coinciden en planes de shock y giros fuertes con reformas previsionales y laborales y un período “doloroso” no bien asuman. Solo tienen un nuevo escenario que están incluyendo en sus charlas con empresarios en hoteles céntricos: qué pasa si una crisis anticipa un desenlace.

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