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Mundo

Carlos III fue coronado como rey del Reino Unido

Carlos III

Carlos III fue coronado este sábado como rey del Reino Unido sucediendo a su madre, la recientemente fallecida reina Isabel II. La ceremonia se realizó en la Abadía de Westminster e involucró todo un despliegue religioso que culminó con la colocación de la corona sobre la cabeza del actual monarca, quien tuvo que esperar a sus 70 años debido a la longevidad de su predecesora.

Carlos III fue oficialmente coronado como rey del Reino Unido con una ceremonia realizada en la Abadía de Westminster, ubicada en la capital británica. El acto protocolario involucró la entrega de una serie de objetos representativos de la realeza y un ritual previo en el que el nuevo monarca fue ungido con un aceite consagrado por el arzobispo de Canterbury. Después, conforme a los protocolos, permaneció oculto al público detrás de un panel de tela bordada con ángeles y un árbol.

En adelante, el rey se sentó sobre el mueble más antiguo de Gran Bretaña, conocido como la silla de roble de San Eduardo, y recibió una serie de insignias reales que simbolizan sus responsabilidades como jefe de Estado: el orbe del soberano, símbolo del mundo; el cetro con cruz, representativo de la religión cristiana; y el cetro de la paloma, que simboliza el papel espiritual del rey.

Después de todo este despliegue, el arzobispo de Canterbury le colocó la corona de San Eduardo, que data del siglo XVII, luego de lo cual gritó “Dios salve al Rey” y sonaron trompetas.  Asimismo, le entregó el “guante blanco del poder” y después de todo este procedimiento se realizó la coronación de su esposa, Camila Parker Bowles.

El fallecimiento de su madre le dejó al monarca una sustanciosa herencia que no solo consiste en su nuevo cargo como jefe de Estado británico. Como hijo mayor de la reina muerta, Carlos III pasó a poseer los castillos de Balmoral y Sandringham, donde se encuentra la granja de caballos pura sangre de la realeza, y la gigantesca herencia de joyas, arte, sellos raros e inversiones personales de la reina.

Según la revista Forbes, todo esto asciende a 500 millones de dólares, que encima están libres de impuestos por un acuerdo entre la monarquía y el parlamento de 1993, en el que se le permitió a la realeza heredar bienes sin pagar al Estado.