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Sociedad

El último adiós al kiosquero asesinado en Ramos Mejía

Kiosquero Padre Kiosquero

El trágico asesinato de Roberto Sabo el pasado domingo sacudió a la localidad bonaerense de Ramos Mejía en La Matanza. Tal fue la conmoción que sus vecinos se congregaron el pasado lunes para protestar contra la inseguridad y este martes acompañaron a su familia para darle el último dios al kiosquero de 45 años.

Este martes, la familia del kiosquero llevó adelante la ceremonia para despedirlo en Morón. Con el correr del día, otras personas se acercaron al local donde sucedió la tragedia para recordar al fallecido. Ciudadanos pegaron carteles para recordar la figura de Sabo y protestar contra la situación hostil que se vive en el territorio. Varios de ellos apuntan contra el intendente Fernando Espinoza por las condiciones en las que se encuentra el distrito.

¿Qué dijo la familia del kiosquero asesinado en Ramos Mejía?

Transcurrida una hora y media, el padre del homenajeado prestó declaraciones a la prensa que se amontonó en la entrada del lugar. "Pasamos una mala noche, no hay vuelta atrás. Lo único que me tiene en pie es la gente que vimos anoche en Ramos acompañándonos", sostuvo Pedro Sabo sobre las manifestaciones.

A su vez, confirmó que visitó el lugar de los hechos una vez más y que vio los recuerdos de la gente. "Hoy fui al kiosco y vi que la gente para y deja una flor, me quedo con que mi hijo era una buena persona", manifestó entre lagrimas. Por último, confirmó que volverá a trabajar en el kiosco para ayudar a su nieto de 26 años en las labores, quien quedó a cargo del local donde mataron a su padre.

Minutos después de concluído el velorio, los hijos de Roberto recordaron a su padre. "La fuerza la heredé de mi papá, a él no le gustaba que la gente sufra", sostuvo Tomás y agregò: "Quizás llore, pero acá estamos luchando para que se haga justicia, este es el legado de mi papá".

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