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Política

Violó, comió y lo escracharon: Samid evadió la prisión domiciliaria en un restaurante

Alberto Samid

El empresario de la carne Alberto Samid, quien debe cumplir prisión domiciliaria, fue echado por un grupo de comensales cuando almorzaba hoy en un bodegón de Ramos Mejía, en el oeste del Gran Buenos Aires.

Samid se hallaba junto a otros dos hombres en una mesa del restaurante “Paja Rota”, en la Avenida de Mayo 836. Ante las protestas de los clientes, los tres abandonaron el lugar. La escena quedó registrada por el celular de un cliente.

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Samid estaba comiendo un bife con ensalada cuando dos mujeres se acercaron a su mesa. Una de ellas le preguntó si no debía estar en prisión domiciliaria y le pidió que le muestre la tobillera. “¿No tiene vergüenza de estar acá?”, dijo. Samid no contestó. Se llevó un bocado de carne a la boca y se levantó de la mesa.

El Tribunal Oral Penal Económico 1 le otorgó en junio de 2019 la prisión domiciliaria al empresario por sus problemas de salud. En septiembre pasado, Cámara de Casación confirmó su condena a cuatro años de prisión por integrar una asociación ilícita que evadió impuestos durante la década del ’90.

La explicación del matarife

"No me senté a comer", dijo Samid hoy, entrevistado por Diego Iglesias en Radio Con Vos. El empresario explicó que la Justicia le permitió salir "a trabajar" tres días por semana, que estaba frente a su local, la llegada de la mercadería se atrasó, lo invitaron a sentarse porque los conocen y terminó comiendo "un pedazo de carne". "¡Imagínese a la una y media sin haber almorzado!", ¿justificó?.

Apurado por el conductor para que explicara su tuit en el que afirmó que "lo mejor que nos puede pasar es que los judíos no nos compren más", Samid dijo que se refería a las exportaciones de carne kosher, que consume esa colectividad y demandan un faenado en vivo cuya crueldad le molesta a los matarifes.

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