Domingo, 14 de Julio de 2024 Cielo claro 6.4 °C cielo claro
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Cielo claro 6.4 °C cielo claro
 
Dólar BNA: $960
Dólar Blue: $1500
Sociedad

Una ley del peronismo y un posteo eliminado: el difuso intento del Gobierno por imponer un registro de periodistas

Adorni - periodistas

Un posteo del Ministerio de Capital Humano llamó la atención esta mañana y despertó varios cuestionamientos. La cartera dirigida por Sandra Pettovello hizo referencia a la obligatoriedad de obtener una matrícula para ejercer el periodismo. ¿De dónde viene esa disposición?

“La inscripción en la matrícula nacional de periodistas es obligatoria”, decía la publicación lanzada por Capital Humano en la noche del miércoles. Está dirigida, agregaron, a “periodistas profesionales que realicen en forma regular, mediante retribución pecuniaria, las tareas que les son propias en publicaciones diarias, o periódicas y agencias noticiosas”.

A continuación, la publicación añadía que “se incluyen las empresas radiotelefónicas, cinematográficas o de televisión que propalen, exhiban o televisen informativos o noticias de carácter periodístico, y únicamente con respecto al personal ocupado en estas tareas”.

Publicación sobre matrícula para periodistas en Capital Humano.
Así figuraba la publicación en el sitio de Capital Humano, ahora eliminada.

Los cuestionamientos surgieron casi inmediatamente y parecen haber generado impacto, porque a las horas la cartera de Pettovello bajó la publicación. El “recordatorio” de la obligatoriedad de registrarse para ejercer el periodismo ya no figura ni en la cuenta de Twitter del Ministerio ni en la página web, cuyo enlace ahora lleva a un “Error 500”.

Para solicitar la matrícula que promocionó el Gobierno -arrepintiéndose luego- había que presentar un formulario “en Av. Callao 114, piso 5 oficina 1, CABA o, si vivís en el interior del país, en la Agencia Territorial o la Oficina de Empleo del Ministerio de Trabajo más cercana a tu domicilio”.

Además, se requería un certificado de antecedentes penales, dos fotos 4x4, una acreditación de dos años en la profesión con sus respectivos aportes y una certificación de aportes provisionales. Una vez en Callao 114, el periodista debería registrar su huella digital y su firma.

El tuit de Capital Humano sobre la matrícula para periodistas, también borrado.
El tuit de Capital Humano, también borrado.

¿De dónde sale todo esto? El Gobierno se apoyó en la ley 12.908 de 1946, la cual implementó el Estatuto del Periodista. Su artículo 4 establece que “la inscripción en la matrícula nacional de periodistas es obligatoria y se acordará sin restricción alguna” a las personas comprendidas por esa norma.

La matrícula concedía los derechos “al libre tránsito por la vía pública cuando acontecimientos de excepción impidan el ejercicio de este derecho; al acceso libre a toda fuente de información de interés público” y “al acceso libre a las estaciones ferroviarias, aeródromos, puertos marítimos y fluviales y cualquier dependencia del Estado, ya sea nacional, provincial o municipal”.

Lo llamativo es que, en la práctica, no es frecuente tramitar esa matrícula ni tampoco se exige para ejercer la profesión. Tampoco es común que el Gobierno lo demande, tendencia que pareció ir a romper Capital Humano antes de eliminar su publicación.

Las preguntas de los usuarios surgieron enseguida: ¿Sería, este “recordatorio”, un intento del Ejecutivo por controlar la actividad periodística, atentando contra la libertad de expresión? ¿Serviría, la no tenencia de matrícula, como justificativo para reprimir periodistas en movilizaciones? En declaraciones a La Nación, fuentes gubernamentales explicaron que “lo que sacó Capital Humano fue solo un recordatorio porque cada dos años se hacen las renovaciones de las matrículas”.

Por otro lado, puede ser de utilidad recordar que, en su Opinión Consultiva OC-5/85, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó que “la colegiación obligatoria de periodistas, en cuanto impida el acceso de cualquier persona al uso pleno de los medios de comunicación social como vehículo para expresarse o para transmitir información, es incompatible con el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos”, relativo a la libertad de expresión.

Teniendo esto en cuenta, impulsar la matriculación obligatoria sería, cuanto menos, una medida discutible.

Está pasando