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Columnistas

La ESI como política del cuidado para la libertad

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Por AAIHMEG |Fernanda Pagura (UNL-FCE-AAIHMEG) y María Gracia Tell (UNL-FHUC-AAIHMEG)

Han pasado ya casi 18 años de la sanción de la Ley 26.150 (4 octubre del 2006). La celebramos porque reconoce que todo el estudiantado de Argentina tiene derecho a la Educación Sexual Integral. Sin embargo, estamos transitando un proceso político y económico mundial donde las nuevas derechas, que encarna la gestión actual de Javier Milei desde hace seis meses en nuestro país, avanzan a un ritmo vertiginoso detonando estructuras del Estado que garantizaban derechos sexuales. En su lugar, se observa la embestida neoliberal representando una amenaza sustancial para nuestra democracia, y en
particular, para las conquistas del colectivo feminista y disidente. La ESI en especial se encuentra en el foco de disputas de sentidos.


¿Por qué es importante comprender la perspectiva integral en el abordaje de la educación sexual? En primer lugar, porque es una marca del cambio de paradigma al definir la sexualidad y la educación sexual desde una perspectiva que convoca a las múltiples dimensiones desde las que vivimos nuestra experiencia humana, quebrando el modelo biologicista. En este sentido, a la sexualidad la definimos como todo lo que somos, sentimos, hacemos y pensamos. En segundo lugar, es importante comprender la perspectiva de abordaje de la ESI para volver a mirar nuestras propias trayectorias y reconocer las experiencias educativas que nos salvaron, nuestras propias “mochilas esieras”, porque la docencia que le puso el cuerpo, dotó de valor enunciativo a la palabra de quienes tuvimos-tenemos menos poder acumulado: les niñes, las mujeres, las disidencias sexuales. En un encuentro feminista vimos a una docente que portaba una remera y en su espalda decía: “TU SEÑO SIEMPRE TE CREE”, ¡vaya gesto simbólico!


Escuchamos voces que dicen que la ESI “sexualiza la escuela” desde una noción de sexualidad como sinónimo de genitalidad. ¡Y de eso también hablamos en la ESI, claramente! Pero cuando las niñas, los niños y les niñes están en 6to y 7mo grado y en la escuela secundaria, cuando su universo simbólico se ensancha al ritmo de cuerpos sexuados que vivencian otros sentires. Al posicionarnos desde este paradigma, celebramos decir que la escuela está sexualizada porque visibiliza lo que no hemos sido capaces de ver por siglos: que las relaciones sociales escolares están marcadas por la división sexual. Que por cierto, legitima y reproduce injusticias sociales y sexuales. ¿A quién beneficia y a quiénes perjudica que la ESI no transite por las aulas? ¿Desde qué posiciones de poder se intenta deslegitimar esta política pública que hemos sintetizado desde las luchas por el ejercicio de la libertad? En muchos casos, puede ser desconocimiento sobre la ESI, pero en otros -por ejemplo, quienes tienen acceso a la formación
de opinión pública- no hay ingenuidad ni desconocimiento, hay adoctrinamiento para sostener
privilegios, sometimientos y cosificación de subjetividades
que no responden al arquetipo cis
heteronormado.


Simón dice que la ESI es…


Apelamos a este juego de memoria de la infancia, para recuperar lo que se dice sobre la ESI y qué actores lo sostienen. Como podrán observar, nos interesa nombrar en masculino como al sujeto de la enunciación del juego, porque sostenemos una línea de continuidad en los sentidos y significados. Si bien lo que hoy escuchamos en algunos medios, redes sociales, instituciones estatales y hasta en las mesas familiares -que no podríamos encasillar en una única posición- notamos que se han exacerbado posturas que intentan debilitar la legitimidad de la ESI en la formación-fortalecimiento-construcción-potenciación de la ciudadanía sexual del estudiantado de todos los niveles del sistema educativo.


Sobre la ESI, Simón dice mentiras. Muchas personas no sólo las escuchan sino que también las
aceptan como verdades. Recordemos que Simón habla desde un lugar hegemónico de acumulación de poder económico, social, cultural e ideológico desde donde disputa los sentidos culturales acerca de la sexualidad. Simón habla desde el sentido común y desde intereses de sectores conservadores. No hay ingenuidad en sus estrategias comunicativas.

ESI: Yo soy así… cantaba Tita Merello


Traemos la milonga “Se dice de Mí” (1954) interpretada por La Merello porque la leemos como una manifestación de la rebeldía y de la incomodidad que generaba en su época. Por ello, consideramos que se pueden establecer algunas similitudes sobre aquello que hoy se dice de la ESI. Lo que “Se dice de la ESI” suele instalar temores y preocupaciones en les adultes que llegan a la escuela, se reúnen en la peña o asisten a la universidad, estas voces también requieren ser escuchadas y cruzarlas con los argumentos normativos, teóricos, didácticos y pedagógicos de la ESI.


La ESI es ontológicamente polifónica, y por ello, en las escuelas es necesario poner en palabras lo que se escucha desde los sectores opositores a la ESI para contrastarlo con la trama de los argumentos científicos y el plexo normativo. La ESI es un campo de saber científico interdisciplinar, en sinergia con el movimiento feminista y de la diversidad sexogenérica, que atiende a propiciar prácticas que reafirmen los Derechos Humanos. Actualmente, contamos con investigaciones de diferentes fuentes que generaron datos sobre los aportes de la ESI en la vida del estudiantado. Referimos a la creciente cuantificación de la cantidad de detección de abuso sexual y situaciones de violencia de género, la disminución de embarazos en niñas cis, como también el reconocimiento de la escuela como única institución social que escucha a les niñes trans, incluso antes que sus familias.


La Merello terminaba su milonga con la frase: “Yo soy así”. ¿Cómo es la ESI? La ESI es una
praxis transformadora que hace visible lo invisible, gesta escenas pedagógicas surcadas por la
escucha a les pibes, habilita las emociones y la ternura desde una contra pedagogía de la
crueldad construyendo redes de contención colectiva de cuidados. Y no dirán que me
engrupi…Yo soy así, afirmaba en la canción. La ESI es así…

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