Martes, 25 de Junio de 2024 Muy nuboso 6.3 °C muy nuboso
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Muy nuboso 6.3 °C muy nuboso
 
Dólar BNA: $948
Dólar Blue: $1275
Columnistas

Un queso y dulce diferente

queso y dulce

Este fin de semana, más que una receta, traigo una recomendación de algo que probé el otro día y quiero que me comenten qué les pareció. Este postre tan argentino, que me encanta, le quise dar una vuelta más, sin que perdiera la simpleza. A este dulce de membrillo de color guinda intenso lo acompañe queso de cabra bien cremoso. Prueben, siempre es bueno innovar.

El postre "vigilante", esa combinación emblemática de queso y dulce, es un clásico indiscutible de la gastronomía argentina. Su simpleza y sabor inigualable han conquistado paladares a lo largo y ancho del país. Hoy, exploramos una versión innovadora de este tradicional manjar: queso de cabra con dulce de membrillo.

Queso de cabra y dulce de membrillo: un sabor y aroma distintivo

El queso de cabra se destaca por su sabor único y su aroma penetrante. Al llevarlo a la nariz, se perciben notas lácticas y ligeramente herbáceas, evocando la naturaleza y el pastoreo. En boca, este queso tiene una textura cremosa pero firme, con un gusto ligeramente ácido que aporta frescura. Sus matices pueden variar desde suaves y delicados hasta intensos y picantes, dependiendo de su maduración. Esta acidez característica ayuda a limpiar el paladar, preparándolo para la siguiente mordida.

El dulce de membrillo, por su parte, es una verdadera joya de la repostería argentina. Su aroma es dulce y afrutado, con una esencia que recuerda a manzanas y peras cocidas, pero con un toque más terroso. La textura es firme pero tierna, deshaciéndose suavemente en la boca. Al probarlo, se experimenta una dulzura rica y profunda, con un leve trasfondo ácido que equilibra su intensidad.

Un Maridaje Perfecto

La magia del "vigilante" reside en la armonía entre el queso y el dulce. En esta versión con queso de cabra y dulce de membrillo, el equilibrio de sabores es exquisito. La acidez del queso de cabra contrasta y complementa la dulzura del membrillo, creando una sinfonía de sabores que bailan en el paladar.

La cremosidad del queso se amalgama perfectamente con la textura firme pero suave del dulce de membrillo, mientras que los aromas herbáceos del queso resaltan las notas afrutadas del membrillo. Cada bocado es una experiencia multisensorial que captura la esencia de la gastronomía argentina: simple pero profundamente satisfactoria.