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Política

Falacias presidenciales

javier Milei
Por Jose Fernandez |Empresario

La falacia de la parte por el todo, consiste dar información sobre una parte de un fenómeno que no puede ser separado. Por ejemplo, en un reciente reportaje a la BBC ocurre el siguiente diálogo: 

Pero específicamente ¿qué le diría a esta jubilada y a las personas que están luchando contra los aumentos de precios en este momento? Porque puede que no les tranquilice oír hablar de recortes al PIB cuando sus precios aumentan todos los días, mientras que sus pensiones y salarios no aumentan.

Bueno, pueden mirarlas en dólares, y de ser de US$80, pasaron a ser de US$200. ¿A dónde está el ajuste, entonces?  

¿Cuál es la falacia? Es una falacia que cometen muchos comentadores políticos cuando comparan países, y uno de los motivos para decir que un país es mejor que otro es medir el ingreso promedio de los trabajadores medido en dólares. Cuando decimos la parte por el todo es lo siguiente: Para saber cuál es la capacidad vital de un jubilado, necesito dos datos, uno sus ingresos medido en moneda constante –en general dólares- y otro sus egresos, medido del mismo modo.

En rigor lo que se necesita es la relación entre ambos, el poder de compra de los ingresos respecto a los precios de los bienes. Es decir, de nada sirve decir que los jubilados pasaron de 80 U$S a 200 U$S si yo no sé si la canasta de bienes de alimentos, y medicamentos y tratamientos médicos de los jubilados se mantuvo constante o no. Por supuesto que si los precios fueran fijos, y el ingreso duplica en dólares, estaremos en una situación excepcional. Pero si los precios se han movido más que los ingresos, entonces la situación del jubilado que cobra 200 U$S sería peor que la del que cobraba 80 U$S. Pero es información no se da, justamente porque se está ofreciendo un argumento falaz. 

Otro caso es la llamada falacia contra el hombre, es decir, en tales casos es más fácil atacar al informante y no la información o los comentarios que se ofrecen. Milei ha mostrado una cólera muy particular contra periodistas importantes de la Argentina. En una larga exposición en la red social “X” del día 10/04/24, el presidente dijo "...al igual que ha ocurrido con todo el resto de las cuestiones vinculadas a la política el periodismo se ha corrompido, en y prostituido al calor de los sobres y la pauta oficial." dando a entender que el colectivo de los periodistas es absolutamente corrupto, y que además que el periodismo intenta gobernar, es decir sostiene que “…el periodismo se ha acostumbrado, a lo largo de las últimas décadas a ser tratados como profetas de la verdad única e incontrastable."

En especial Javier Milei tuvo fuertes encontronazos con periodistas de vasta trayectoria como Joaquín Morales Solá, Jorge Fontevecchia, y Jorge Lanata, a quién calificó de “ensobrado”. Algunos creen que el presidente es una persona colérica, y que pierde las buenas maneras, pero hay otra explicación de ello, y es que efectivamente está usando la falacia contra el hombre, es decir, como no puede responder a las preguntas que le hacen los periodistas con información efectiva, entonces, fragua una suerte de cólera y ataque gremial contra el colectivo periodístico en general, porque no puede entablar un diálogo informativo sobre su plan de gobierno, que como lo han señalado periodistas y economistas, es un plan con serios problemas estructurales. 

Y en su relación con los economistas, Milei emplea lo que se llama la falacia del hombre de paja, es decir, dar una versión de las ideas de un rival como ideas ridículas y vacías. Y entonces pretender una superioridad de su conocimiento y de su proyecto sobre las críticas que le formulan, que según esto, sería críticas de baja calidad.  Esto ocurrió en la cena anual de la Fundación Libertad, ocasión en la cual el libertario dijo del economista Carlos Melconian "Que quieren que les diga si había uno que decía "no podés dolarizar si no hay fideos no hay tuco".  

Es más fácil tirar volquetes de estiércol antes que reconocer el error. Pero si vamos a los hechos, el proyecto de dolarización comenzó a desacelerarse y desaparecer de la comunicación oficial, ya antes de la asunción presidencial. Uno de los mentores ideológicos de ese proyecto, el economista Emilio Ocampo, que escribió un libro específico, literalmente desapareció de la escena. Pero como muchas veces, el que se equivoca no lo puede reconocer, le es útil para ello, para defender lo poco que queda de dicho proyecto, que recordemos fue desacelerado por las mismas cuestiones técnica que señalaron sus críticas, exponer a las críticas técnicas que le hacen en un modo farsesco, en un claro ejemplo de la falacia del hombre de paja.

Una argumentación pobre y falaz señala la carencia de buenas razones, de proyectos sólidos y sostenibles. Y eso es lo que esconde la cólera presidencial. Matar al mensajero, porque no puede tolerar la veracidad del mensaje.

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