Sábado, 20 de Julio de 2024 Muy nuboso 8.5 °C muy nuboso
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Muy nuboso 8.5 °C muy nuboso
 
Dólar BNA: $963
Dólar Blue: $1445
Sociedad

En el aniversario del asesinato del padre Mugica, la Iglesia denunció la "discontinuidad de políticas públicas"

garciacuerva Mugica

A 50 años del asesinato del padre Carlos Mugica por la Triple A, este domingo se realizó una misa en su honor. Desde allí, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, sostuvo que Argentina "chapotea en barro de la corrupción entre descalificativos y odios", así como también pidió al Gobierno contención para los más pobres y obra pública en los barrios.

La homilía se llevó a cabo en el estadio Luna Park de Buenos Aires, como parte del cierre del mes Mugica, organizado por sacerdotes y comunidades de áreas marginales en todo el país. Durante este evento, García Cuerva explicó "La meditación en la villa", una oración creada por Mugica.

Allí, el arzobispo de Buenos Aires denunció que "cincuenta años después (del asesinato de Mugica) seguimos chapoteando entre descalificativos y odios, chapoteamos en el barro de la corrupción. Estamos acostumbrados a chapotear en el barro de los enfrentamientos constantes, mientras los más pobres siguen chapoteando en el barro de las calles de sus barrios sin asfalto y sin un plan de urbanización".

"Estamos asistiendo a la discontinuidad de políticas públicas de integración de barrios populares, que habían sido logradas con el consenso de gobiernos de distintos signos políticos y representantes legislativos", continuó el arzobispo.

Además, García Cuerva aprovechó para señalar la problemática del narcotráfico, que hace que los "chicos y adolescentes mueran todos los días por la droga". En este sentido, agregó: "Avanza la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la justicia y del mundo empresarial".

Para finalizar, Garcia Cuerva arremetió: "Nos hemos acostumbrado desde hace años a soportar la podredumbre de la inflación que es el impuesto de los pobres; y aguantamos el tufillo de dirigentes rápidamente muy ricos y gente trabajadora siempre muy pobre".

Y remató: "Hace rato que algo huele mal en la Argentina. La corrupción, el individualismo, el sálvese quien pueda, apestan, y casi que nos acostumbramos a vivir con esos males".

Está pasando