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Sociedad

Frases argentinas: cuál es el verdadero origen de la expresión "hacer buena letra"

buena letra

El español rioplatense, la variante del español que se habla en Argentina y Uruguay, está lleno de expresiones coloridas y únicas. Una de estas frases argentinas es "hacer buena letra" pero ¿cuál es su origen?

Aprender sobre las frases de nuestro país no solo permite interiorizarnos en nuestra cultura sino que también nos permite conocer el contexto histórico, político y social en el que se gestó. Si bien algunas de estas frases surgieron en contextos difusos o no tienen un origen definido, es posible tener una idea -aunque sea general- del momento temporal en el que se popularizaron.

La frase "hacer buena letra" se utiliza para indicar que alguien se porta bien, que hace las cosas de manera correcta, de forma sistemática o puntual, por algún objetivo específico. Ocurre que muchas veces se dice que alguien hace buena letra o que debe hacerla, simplemente porque necesita quedar bien con otro, que puede ser su jefe en el trabajo, su pareja sentimental o puede, también, tratarse de un hijo que pretende disminuir una penitencia.

Frases argentinas: de dónde viene "hacer buena letra"

La expresión parece haberse consolidado en los años '20, en Buenos Aires, extraída de los niveles caligráficos de los alumnos de la enseñanza primaria. Siempre ha resultado un tema crucial, en los primeros pasos de la educación de las personas, hacer buena letra, como base de otras cuestiones posteriores. Si un alumno logra escribir correctamente, respetando las formas clásicas, ya tiene un punto a favor con los docentes de turno.

Es importante recordar que durante décadas, no solamente se les enseñaba a escribir bien (en forma y contenido) a los chicos que cursaban los estudios primarios, sino que en el nivel secundario existía un espacio curricular, llamado Caligrafía, que tenía como principal objetivo, justamente, hacer buena letra.

Si bien no hay demasiadas precisiones al respecto, esta frase se impuso primero en los sectores barriales, en los suburbios porteños, hasta lograr penetrar en el lenguaje coloquial de todos los argentinos y trascender hasta el día de hoy.

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