Sábado, 24 de Febrero de 2024 Muy nuboso 25.5 °C muy nuboso
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Muy nuboso 25.5 °C muy nuboso
 
Dólar BNA: $884
Dólar Blue: $1085
Salud

Los edulcorantes no ayudan a bajar de peso, según la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una nueva guía sobre los edulcorantes, con la que deja de recomendar el uso de endulzantes que no sean azúcar para controlar el peso o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles.

La recomendación está basada en los descubrimientos de una revisión sistemática de la evidencia disponible, que sugiere que el uso de Endulzantes No Azucarados (NSS) no tiene ningún beneficio de largo plazo en reducir la grasa corporal en adultos o niños. Los resultados de la revisión sugieren, incluso, que puede haber efectos negativos causados por el uso de estos productos, como el desarrollo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y mortalidad en adultos.

Francisco Branca, el director de la OMS para Nutrición y Seguridad Alimenticia, afirmó: "Reemplazar el azúcar por NSS no ayuda a controlar el peso en el largo plazo. La gente necesita considerar otras formas de reducir el consumo de azúcar libre, como consumir comida con azúcares naturales, como fruto, o bebidas y comidas sin azúcar". Añadió: "Las NSS no son elementos esenciales para la dieta ni tienen valor nutricional. Las personas deberían reducir la dulzura de sus dietas de forma generalizada, empezando por la infancia, para mejorar su salud".

Esta recomendación aplica para todas las personas excepto aquellas que tengan diabetes, e incluyen a todos los endulzantes naturales y artificiales. Estos incluyen el acesulfame K, el aspartame, el advantame, cyclamates, neotame, sacarinas, sucralosa, stevia y sus derivados.

Como la evidencia del vínculo entre los NSS y algunas enfermedades no transmisibles puede estar contaminada por las características de los participantes de los estudios y los complejos patrones de consumo de NSS, estas recomendaciones fueron evaluadas como condicionales por la OMS. Esto significa que las decisiones sobre políticas públicas basadas en esta nueva información requieren una amplia discusión que incluya el contexto de cada país, tomando en cuenta las características de los distintos territorios y sus poblaciones.