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Columnistas

Oliver Atom es argentino

En el Mundial de Francia 1998 Argentina debutó contra Japón y ganó 1-0 con un gol de Gabriel Batistuta. Los asiáticos hacían su presentación en copas del mundo con la mira puesta en el torneo siguiente donde iban a ser anfitriones junto a Corea. Su liga se había profesionalizado a principios de la década y comenzaban a exportar futbolistas. Uno de ellos era Kazuyoshi Miura, más conocido como Kazú, que fue cortado sorpresivamente antes del Mundial. Esta semana se confirmó que a los 55 años firmó contrato con el club portugués Oliverirense de la segunda división lusa. Históricamente se machacó que Miura fue la inspiración para la creación del Oliver Atom, la estrella del manga y la serie Los Supercampeones, pero es imposible porque tenía 14 años y no había debutado cuando se publicó el primer número. El verdadero reflejo del número 10 del Niupi no era otro que Diego Maradona.

El pequeño Yoichi

Yoichi Takahashi fue uno de los tantos espectadores que miró el Mundial de 1978 por televisión. A pesar del huso horario trataba de seguir un deporte que en su país no tenía muchos adeptos y ni siquiera un torneo profesional. En ese momento desarrolló la idea de una historieta novedosa que pudiera ser interesante para la juventud japonesa. Un año después el seleccionado juvenil de Maradona ganó en Tokyo el Mundial Sub 20 de punta a punta: victorias en todos sus partidos, con 20 goles a favor y solo dos en contra. Ramon Diaz fue el goleador, Maradona lo secundó y además se quedó con el Balón de Oro del torneo.

Juan Díaz

Fue ahí donde el dibujante encontró el modelo para el manga Capitán Tsubasa, que seguía la aventuras y sueños futbolísticos de Tsubasa Ozora, luego reconvertido en Oliver Atom para su internacionalización. La historia habla de un chico de primaria que llega a una nueva ciudad y lo primero que hace es salir a recorrerla para buscar donde jugar al fútbol. Ahí encontrará al germen de lo que será el Niupi y varios de sus rivales con los que luego compartiría el seleccionado. El sueño de Oliver, o Tsubasa, era jugar en Brasil, de donde era oriundo Roberto Zedinho, ex futbolista, amigo de su padre y su mentor.

En una nota con la revista española Líbero, Takahashi confesó que “hay mucho de Maradona en mi obra”. Si bien no vio partidos del Mundial juvenil en vivo, siguió todo el torneo por televisión y apostó a que su obra ayudaría a la difusión del fútbol en su país. “La obra de Maradona ha tenido un gran impacto en Capitán Tsubasa. Hasta que creé a Juan Díaz (jugador argentino que usaba la 10), Oliver Atom era el mismo Maradona, aunque Oliver siempre fue más serio que Maradona (ríe)”. Así se zanjó una historia que ponía a Miura en igualdad con Diego en cuanto al homenaje del dibujante.

La picantea

Con el avance del tiempo las aventuras de Oliver ya no solo se concentraban en los duelos contra el Franco Canandiense, el Colegio Alemán de Andy Johnson o la pica contra los hermanos Korioto, sino que pasó al plano internacional donde Japón buscaba ser campeón.

En 1987 se estrenó el volumen 26 que contenía el capítulo 86 (¿casualidad?), llamado “Saludos de un viejo enemigo”, que relata el inicio del Mundial juvenil. Japón debuta contra Italia, que pierde a su figura, Gino Hernandez, y Argentina golea a los europeos 5-0 en el siguiente partido. La figura era Juan Diaz, el personaje homenaje a Diego, había jugado en Boca y estaba en Nápoli, aunque de pelo marrón y ojos claros. En el duelo entre argentinos y japoneses arranca con un triplete de Diaz para un rápido 3-0 en el primer tiempo y la burla sobre el nivel de los nipones. Más allá que Diego no solía denigrar rivales durante los partidos, el personaje sí tenía más similitudes con el Maradona declarante fuera de la cancha. Finalmente Japón ganó 5-4 y Argentina quedó eliminada en cuartos de final contra Alemania. Incluso luego comunicaron que Diaz jugó el torneo lesionado, una suerte de anticipo de lo que vendría en 1990.

La J-League inició formalmente en 1992 y Diego pudo ser parte de ella. Él jugó tres veces en la isla, primero con Boca en 1982, volvió en 1987 para integrar un combinado sudamericano contra otro de la liga local y un año después la visita fue con Nápoli para un torneo amistoso. Pudo haber una cuarta para la Copa Kirin de 1994, -Argentina ganó la edición e 1992-, pero el gobierno avisó que no le iban a dar la visa por su pasado con drogas. Tampoco lo dejaron entrar la para la Copa Intercontinental de 2000 cuando Boca venció a Real Madrid, aunque sí viajó para la final de la Copa del Mundo de 2002, gracias a la intervención del gobierno argentino que lo envió como embajador de Turismo y Deporte. Antes de viajar hizo un nuevo aporte al libro gordo de los maradonismos. “Yo no maté a nadie y respeto las leyes japonesas. No les tiré ninguna bomba nuclear. Es un contrasentido: si quieren salvaguardar a los japoneses deberían no permitirle entrar a los de Estados Unidos”.

Todos los Maradona juntos

Pero antes de incurrir en el doping de 1991, los japoneses quisieron contratarlo y para iniciar el operativo seducción el PJM Futures, hoy Sagan Tosu, fichó a su hermano Hugo. Tras el Mundial de Italia el entrenador del equipo, Katsuyoshi Kuwahara, negoció directamente con él, que quería dejar Nápoles por la presión y los abucheos en la semifinal del Mundial. Casi se muda al Olympique de Marsella, pero ambas intenciones naufragaron. El Nagoya Grampus también tuvo intenciones de contratarlo y se habló de un contrato jugoso para que sea la cara del lanzamiento de la Liga, que finalmente llevó a Zico y Gary Lineker como las primeras grandes figuras.

Pero el linkeo con Los Supercampeones tuvo su capítulo con la publicidad. Un año después de ser campeón en México, la empresa que comercializaba el café frío en lata Nova, lo contrató para hacer una publicidad junto a sus hermanos Lalo y Hugo. Para ello pensaron en llevarlos al Gran Cañon del Colorado donde harían jugadas entre ellos. Ante eso Diego dijo, palabras más, palabras menos, “¿El Gran Cañón del Colorado? Vamos a Talampaya”. Ubicado en el centro-sur de La Rioja, lindante con San Juan, el Parque Nacional Talampaya es una formación montañosa rica en yacimientos arqueológicos y paleontológicos, de características similares a la locación estadounidense. Además Diego tenía buena relación con el gobernador de entonces, Carlos Saúl Menem, que le proveyó del helicóptero provincial para movilizarse hasta allí. En 1989 el seleccionado jugó un partido en Velez con el riojano, dos semanas después de ser electo y también lo invitó a su casamiento, a donde no fue porque “un presidente no puede ir a un lugar donde no sea la persona de mayor jerarquía”. Diego lo hizo. Como a Oliver Atom.

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