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20 de diciembre, fecha histórica: de la agonía del 2001 al éxtasis del 2022

El 20 de diciembre tenía una connotación muy negativa para todos los argentinos, o al menos desde 2001. Es que ese día fue el segundo consecutivo de una feroz represión, con muertes incluidas, a partir del estallido social que provocó la aguda crisis económica que sufría la Argentina por aquel momento. Hoy, 21 años después, la situación económica no es demasiado diferente, pero este día será recordado por algo mucho más bello.

Argentina volvió a salir campeón del mundo después de 36 años. Es la primera vez en muchos años que absolutamente todo el país festeja al unísono. Por primera vez en un larguísimo tiempo todo el país sonríe, celebra y llora de alegría. Y eso que en materia económica y política, la situación es un desastre absoluto.

Hoy, 20 de diciembre del 2022, será recordado como el día de la movilización popular argentina más grande de la historia. Supera a todo tipo de hecho histórico, ya sea la muerte de Juan Domingo Perón, la de Evita o la de Diego Armando Maradona; y también otros momentos, como el 17 de octubre de 1945, el bicentenario de la patria en 2010 y hasta los anteriores dos campeonatos mundiales, en 1978 y 1986.

El 20 de diciembre del 2001 y del 2022 muestran dos caras de una misma moneda. La agonía y el sufrimiento, el éxtasis y la felicidad. La argentinidad al palo, y resumida en una fecha.

El día de hoy será recordado porque 5 millones de personas coparon las calles de Buenos Aires. El Obelisco, la Plaza de Mayo, la Autopista 25 de mayo, la Avenida General Paz, y la Au. Richieri, son solo ejemplos de los puntos más importantes. Todo para recibir a una Selección Argentina que quedará en el corazón de todos, e intentar ver a Lionel Messi con la Copa del Mundo.

La única mancha que quedará será que los jugadores no hayan podido llegar al centro de la ciudad. Nos quedará pendiente ver a nuestro capitán levantar la Copa en la Casa Rosada, o en los alrededores del Obelisco, rodeado del mar de gente que estuvo esperando horas sin éxito. Como dijeron algunos de los protagonistas tras vencer a Francia en la final: para nosotros, si no se sufre no vale.

Parece que, en algún punto, estamos destinados al sufrimiento, a que las cosas cuesten el doble o que no se den de manera perfecta. Quizás debe ser porque, justamente, somos argentinos. Quizás está en nuestra esencia: somos tango, nostalgia, dolor. La diferencia está en como se capitaliza ese sufrimiento, y a costa de qué lo vivimos.

Argentina es un país muy sufrido. Sufrimos de hambre, de violencia institucional, de corrupción y de malas decisiones políticas. Pero también sufrimos por fútbol, algo que parece tan estúpido como lo es de hermoso. Si sufrimos es porque también disfrutamos, porque sentimos mucho, porque nos caracteriza la pasión. Por eso pasamos del éxtasis a la agonía, y viceversa. La argentinidad al palo, y resumida en una fecha.

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