Martes, 28 de Mayo de 2024 Niebla 8.6 °C niebla
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Niebla 8.6 °C niebla
 
Dólar BNA: $934
Dólar Blue: $1205
Deportes

La Argentina de Messi: el equipo del mundo que lucha en el desierto contra el poderío europeo

Messi Selección Argentina

Diego Maradona siempre fue elogiado por pelear contra el poder. El poder de la FIFA, el poder del norte italiano, el poder de los Estados Unidos o el poder inglés. Ahora, Lionel Messi, el tipo más correcto del mundo y el que mejor parados nos deja en el planeta, se calzó la armadura, agarró la posta del Pelusa y batalla en el desierto contra el poderío europeo.

Aquí, en Doha, se nota aún más que el mejor jugador del planeta se vistió de Robin Hood y, con el apoyo de todos intenta robarle la copa a los europeos, que la custodian hace 16 años de forma ininterrumpida, desde que Italia la ganó en Alemania 2006.

Es que cuando cualquier argentino camina por las calles de Qatar con la pilcha de la Selección, se acerca gente de Arabia Saudita, Irak, Libia, India, Bangladesh, Pakistán, Kazajistán, Corea del Sur, Australia, Ecuador, Colombia o cualquier país no europeo a expresar el mismo deseo: que la Albiceleste la levante. Que el 10 la levante. También, muchas personas -sobretodo originarias de este continente asiático- les piden fotos a los oriundos de nuestra tierra, como si retratarse con un argentino fuera estar un pasito más cerca de Messi.

Y, parafraseando a un viejo spot de Margarita Stolbizer, aunque no termine alzando el trofeo, Argentina ya ganó: se transformó en el equipo que representa a todos en este Mundial. Justamente, es un oasis de esperanza en este desierto qatarí para los más sufridos. Una revancha de gloria ante un continente que acechó al resto del globo terráqueo durante toda la historia y que ahora se indigna por un festejo después de una provocación holandesa. Pero que, por ejemplo, no se indigna cuando Mbappé se burla de los ingleses después del penal errado de Kane.

Entonces, Messi es el capitán del barco que quiere derribar a Europa como Odoacro derrocó al Imperio Romano hace más de 1.500 años. Y, de esta manera, la Pulga es la máxima figura del sur para vencer al poderoso norte. Cualquier semejanza con lo ocurrido algunas décadas atrás en Nápoles, es pura coincidencia.

Y este Mundial se trata un poco de eso. De revanchas. ¿O las victorias de Marruecos contra España y Portugal no tuvieron un tinte político? Sí, como la nuestra contra Inglaterra en el ‘86. Los europeos podrán ostentar economías fuertes y grandes recursos, pero el cariño de la gente no se compra. Ni se coloniza. Se gana, en este caso con fútbol, garra, amor propio y carisma. Todas las características que reúne Messi.

Octavio Gencarelli, un gran periodista que creó la enorme sección de Goles en Contexto y rescata mejor que nadie el marco de algunos tantos muy recordados, dijo, en uno de sus videos, una de las frases que mejor le calzan a este momento: “Nostalgia del presente por el simple hecho de no saber qué va a pasar y la profunda certeza de saber lo que nos pasa”. Y sabemos perfectamente lo que nos pasa con Argentina en las semifinales del mundo.

Y así llegamos a estar entre los cuatro mejores del planeta en una competición que intenta aventajar, constantemente, a los países europeos. De hecho, el calendario de este torneo siempre se rige por el del viejo continente, no por el sudamericano; ellos siempre tienen más cupos en este torneo que nosotros; o bien, los árbitros de los partidos más importantes de los últimos tiempos de la Albiceleste, contra selecciones de Europa, nacieron en ese continente.

El italiano Nicola Rizzoli dirigió la final de la Copa del Mundo de 2014; el español Mateu Lahoz impartió justicia en el último encuentro frente a los holandeses. Y sí, Daniele Orsato, también nacido en Italia, es el juez designado para Argentina vs. Croacia.

Toni Kroos, el talentoso volante alemán que renunció a su selección en 2021 dijo, un mes atrás, que prefiere las cinco Champions que ganó antes que el Mundial que conquistó, en 2014. Leo, en cambio, aseguró, en 2016, que cambiaría todos sus Balones de Oro por una Copa del Mundo. En una época en la que muchos pretenden imitar a los europeos, yo agradezco no parecernos.

En este contexto, en el que la prensa europea critica a la Argentina con una indignación selectiva, la Scaloneta intentará meterse en la final del Mundial. Con los más poderosos en contra, pero con el apoyo de -casi- todo el planeta. El combustible de la ilusión que nos condena como argentinos. Mientras tanto, que los falsos indignados de Europa vayan para allá, bobos.

Enviado especial. Doha, Qatar.