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Columnistas

Más que hombres, mujeres

Lugar de Mujer - Democracia
Por AAIHMEG |Alejandra Oberti*

“Una feliz circunstancia ha querido que en este día que los argentinos comenzamos esta etapa de cien años de libertad, de paz y de democracia sea el día de los derechos humanos.”

- Raúl Alfonsín en el Cabildo, 10 de diciembre de 1983.

¿Una feliz circunstancia?

La feliz circunstancia a la que se refiere Raúl Alfonsín en su primer discurso como Presidente de la Nación el 10 de diciembre de 1983, la superposición entre la recuperación del Estado de derecho y el Día Internacional de los Derechos Humanos, le imprimió a ese momento fundacional un sello que perdura a través de las décadas y se proyecta aún hoy. Sin embargo, los significados de ambos términos no son políticamente unívocos.

En un momento de nuestra historia plagado de signos autoritarios que se expanden aparentemente sin un centro definido, conviene recuperar ese lazo que, en el imaginario colectivo, une desde 1983 democracia y derechos humanos, pero también indagar en sus sentidos profundos.

Raúl Ricardo Alfonsín asumió la presidencia el 10 de diciembre de 1983, luego de más de 7 años de dictadura, cerrando así una de las etapas más sangrientas de la historia argentina. La recuperación de la democracia fue posible gracias a un conjunto variado de actores y organizaciones, entre ellos, los partidos políticos tradicionales, sectores del movimiento obrero y organismos de derechos humanos, que articularon, progresivamente, la lucha contra la dictadura militar. En conmemoración de ese acontecimiento, en 2007 se declaró el 10 de diciembre como el “Día de la Restauración de la Democracia”. 

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos pocos años después de finalizada la segunda guerra mundial. Luego de esa guerra, resultó necesario establecer acuerdos mínimos internacionales y mecanismos de control para que estos crímenes de Estado no vuelvan a suceder. Es así que surge la Declaración Universal de los Derechos Humanos que enuncia un conjunto de derechos y garantías que deben custodiar los Estados. La validez de estos Derechos consiste en que son inherentes a la condición humana, como la libertad y la igualdad, y se basan en la idea de que cada persona posee dignidad y como tal, debe ser considerada como un “fin en sí mismo” y no como instrumento.

https://www.youtube.com/watch?v=UZ2AEbGdTFw
Discurso completo del Presidente Raúl Alfonsín en el Cabildo en 10 de diciembre de 1983.

Una democracia sustantiva

El final de la dictadura y los primeros momentos de democracia estuvieron signados por grandes movilizaciones sociales protagonizadas por los partidos políticos, el movimiento obrero, el movimiento de derechos humanos, el movimiento de mujeres e innumerables prácticas culturales que expresaban deseos colectivos de construcción de una sociedad que deje atrás el autoritarismo. En consonancia con el clima internacional, la idea de democracia que hegemonizó los discursos públicos incorporaba de manera central la defensa de los derechos básicos de la persona, privilegiando la oposición dictadura – democracia y dejando en un segundo plano el análisis de las condiciones económicas y las bases sociales de la desigualdad. Sin embargo, éstas no dejaron de estar presentes en las demandas de variados sectores sociales que establecieron formas de participación política y disputaron los sentidos de la democracia en esos momentos en que sus contenidos estaba en discusión.

En ese marco, muchas mujeres retomaron la actividad política, volvieron a reunirse en espacios públicos, tejieron redes, diseñaron estrategias para transformar la legislación discriminatoria y desigual, y crearon sus propios calendarios y ritualidades. Las feministas, que durante la dictadura habían sostenido su activismo de modo silenciosos (o se habían exiliado), se hicieron presentes en las calles, en los medios de comunicación y en las instituciones, participando activamente de la creación de un movimiento amplio de mujeres que intervino en la vida política nacional que discutió acerca de los límites y posibilidades de la democracia. Es así que, aún en dictadura, apenas pasada la etapa más dura de la represión, se retomaron las acciones públicas feministas con algunos ejes reivindicativos que se inscriben en discusiones propias de época: el rechazo a la guerra de Malvinas, la necesidad de ampliar los derechos civiles de las mujeres, la denuncia de la violencia contra las mujeres como un asunto público.

Las organizaciones que se gestaron en esos momentos trabajaron en torno a la problemática de la violencia hacia las mujeres, la participación política y las reformas legislativas. Algunas muy activas en aquel momento fueron:

Asociación de Trabajo y Estudio de la Mujer (ATEM) 25 de Noviembre (toma ese nombre en homenaje al Día Internacional contra la Violencia Social, Sexual y Política establecido por el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe). Se funda en abril de 1982.

Lugar de Mujer, un colectivo heterogéneo en el que convergían mujeres con experiencias diversas y varias militantes retornadas del exilio (agosto de 1983).

OFA (Organización Feminista Argentina) formada por mujeres con trayectoria en el feminismo desde los años previos a la dictadura.

A fines de 1983, se crea la Multisectorial de la Mujer. Una articulación que expresa las coincidencias entre grupos feministas e integrantes de partidos políticos y sindicatos. Nace con la intención de generar acciones públicas en el marco de la creciente apertura democrática. Una de las primeras actividades que decidieron fue la conmemoración del 8 de marzo de 1984.

Podríamos mencionar una enorme diversidad de acciones que muestran esa disposición firme a intervenir en la construcción de una escena democrática sustantiva que excede la reconquista de libertades políticas. Me detengo en dos:

En 1982, poco tiempo después de finalizada la guerra de Malvinas, un conjunto heterogéneo de mujeres publicó la solicitada¿Mamá: qué vas a hacer en la paz?”, que firmaron más de mil mujeres donde evalúan la guerra como un recurso de la dictadura para modificar la agenda política, ganar apoyo popular y ocultar sus crímenes a la vez que reflexionan sobre el tono triunfalista de una parte de la sociedad.

La tematización de la violencia hacia las mujeres como un asunto público fue uno de los ejes del trabajo articulado entre ATEM (Asociación Trabajo y Estudio de la Mujer), OFA (Organización Feminista Argentina) y otras feministas que de manera conjunta protagonizan una campaña de agitación callejera a fines de 1983. A raíz de la muerte de una joven que se arrojó de un cuarto piso para evitar una violación, se formó el “Tribunal de Violencia contra la Mujer Mabel Adriana Montoya”, una instancia de articulación que intentó crear conciencia acerca de la violencia sexual y convocó a realizar acciones que llegaran a los medios de comunicación.

Acción de La lengua en la calle en conmemoración del 25 de noviembre, Buenos Aires, 2021.

Leer estas acciones permite rescatar experiencias democráticas que antagonizan con la idea de que la democracia es fundamentalmente un sistema de representación y con una concepción restringida de los derechos humanos.

Experiencias como las del movimiento de mujeres, entre muchas otras, nos permiten pensar que la “feliz circunstancia” no fue una coincidencia sino el síntoma de la naturaleza antagónica de lo público y el signo de la vitalidad del campo popular capaz de complejizar la escena democrática sin temor a las diferencias y las contradicciones. Rescatar la memoria de la multiplicidad de esas experiencias tal vez pueda ayudarnos a reflexionar sobre nuestro presente.

Para conocer más acerca del feminismo y el movimiento de mujeres en la transición:

Colección de videos Insumisas de Memoria Abierta:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLO2MPpHCy1nwggslsS9ciKskLfC4n4c7t

Tarducci, Mónica, Trebisacce Catalina y Grammatico Karin, Cuando el feminismo era mala palabra. Algunas experiencias del feminismo porteño (Buenos Aires: Espacio, 2019).

Bascuas, Maisa, Daona, Victoria y Oberti, Alejandra “Insumisas, encuentros del feminismo y el movimiento de derechos humanos” en Revista Haroldo. Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Buenos Aires, 8 de julio de 2020. https://revistaharoldo.com.ar/nota.php?id=485

* Alejandra Oberti es profesora de las carreras de Sociología de la UBA y de la UNLP, Coordinadora del Archivo Oral de Memoria Abierta e integrante de la AAIHMEG.

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