Miércoles, 07 de Diciembre de 2022 Cielo claro 33.2 °C cielo claro
 
Lunes, 11 de Octubre de 2021 Cielo claro 33.2 °C cielo claro
 
Dólar BNA: $177
Dólar Blue: $316
Política

Hebe de Bonafini, de ama de casa a referente de los derechos humanos

Bonafini

La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, falleció a los 93 años. La histórica dirigente social se encontraba mal de salud hace algunos días y había sido internada Hospital Italiano de La Plata.

Nacida en diciembre de 1928, Bonafini había pasado de ama de casa a ser reconocida mundialmente por su trayectoria en torno a la búsqueda de su hijo mayor Jorge Omar, desaparecido durante la última dictadura cívico-militar.

"Desde que desapareció mi hijo, el amor que sentía por él, el afán por buscarlo hasta encontrarlo, por rogar, por pedir, por exigir que me lo entregaran"

Odiada por algunos y amada por otros, luchadora incansable por los derechos humanos y siempre controversial, la titular de Madres sin dudas quedará en la historia como una de las más importantes figuras de la escena política argentina de los últimos 40 años.

"Antes de que fuera secuestrado mi hijo, yo era una mujer del montón, un ama de casa más. Yo no sabía muchas cosas. No me interesaban. La cuestión económica, la situación política de mi país me eran totalmente ajenas, indiferentes. Pero desde que desapareció mi hijo, el amor que sentía por él, el afán por buscarlo hasta encontrarlo, por rogar, por pedir, por exigir que me lo entregaran; el encuentro y el ansia compartida con otras madres que sentían igual anhelo que el mío, me han puesto en un mundo nuevo, me han hecho saber y valorar muchas cosas que no sabía y que antes no me interesaba saber", decía Hebe en una iglesia de Madrid en octubre de 1982, cuando aún estaban los militares en el poder y pocos se animaban a hablar.

Durante los gobiernos de Carlos Menem y Raúl Alfonsin, e incluso durante la crisis del 2001, fue opositora y acompañó la lucha de los marginados, siempre poniendo el cuerpo en los reclamos.

Luego de la vuelta de la democracia, Bonafini continuó su lucha por los derechos humanos y nunca dejó de buscar a su hijo. Durante los gobiernos de Carlos Menem y Raúl Alfonsín, e incluso durante la crisis del 2001, fue opositora y acompañó la lucha de los marginados, siempre poniendo el cuerpo en los reclamos.

El ascenso al poder de Néstor Kirchner produjo un nuevo quiebre en la vida de la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, quién por primera vez apoyó a un gobierno democrático, luego de gestos como el quite los cuadros de los expresidentes militares de las paredes de la casa rosada y la reivindicación de la memoria activa para con los desaparecidos y el terrorismo de estado.