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Sociedad

A diez años de su muerte, así se encuentra la tumba de Guillermo Nimo

Guillermo Nimo

Guillermo Nimo fue una figura recordada por grandes y chicos. Más conocido como el árbitro de la televisión, se convirtió en un comentarista deportivo y hasta se lució en algunas películas del cine argentino. 

El 11 de enero del 2013, Nimo se descompuso en su casa y fue trasladado al Sanatorio Otamendi. El famoso comentarista falleció a sus 80 años en la sala de terapia intensiva, después de realizarle una Angioplastia. Sus restos descansan en el cementerio de Chacarita, pero su tumba se encuentra totalmente abandonada. Ni una placa y mucho menos una flor.

Nimo era hijo único de una familia de clase media. Estudió y se recibió en el colegio Carlos Pellegrini, pero siempre supo cuál era su pasión: ser jugador de fútbol.

Gustavo Londeix cuenta para Clarín que Mario, antiguo cuidador del cementerio, fue la persona que cavó y colocó el ataúd. “Yo tampoco lo puedo creer. Un gran tipo y totalmente olvidado. En casi diez años nadie vino a visitar su tumba. Lo increíble es que yo lo conocí en 1982. Trabajaba en una verdulería de Barrio Norte, cerca de su departamento, y él venía a comprar allí”, le comentó. 

Nimo era una persona solitaria. En su entierro, solamente estuvieron tres personas: Mario, su ex esposa María y la hija. En el caso de que se cumplan 10 años -en 60 días- de su entierro y nadie reclame el cuerpo, los restos se creman y las cenizas son enviadas a un osario común. 

En estos diez años de la muerte de Nimo, su tumba pasó 3500 días sin recibir una flor o la visita de alguna persona desconocida que recordará al árbitro, quien trabajó en la televisión durante más de 40 años.

Nimo era hijo único de una familia de clase media. Estudió y se recibió en el colegio Carlos Pellegrini, pero siempre supo cuál era su pasión: ser jugador de fútbol. Pese a que no triunfó y llegó a ser arquero de la tercera de Huracán, decidió abrirse un nuevo camino y se convirtió en árbitro.