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Columnistas

Un formulario imposible y llamadas urgentes para una semana crucial

Detalles exclusivos sobre por qué no está el formulario de la segmentación de tarifas. Además, pedidos de auxilio hasta a las prepagas para que compren bonos de la deuda.

El viernes 17 de junio, hace diez días, el Gobierno publicó el decreto 332 de la tan nombrada como demorada segmentación de los aumentos de las tarifas de luz y de gas. 

No hubo acto oficial ni ningún funcionario explicó la medida. En las webs oficiales sólo se incluyó la leyenda de que “en los próximos días” estaría disponible un mecanismo para inscribirse y no perder el subsidio si correspondiera, y así entonces tener subas más suaves o directamente no ver cambios en las facturas. 

Pero al término de la semana pasada, aún no hubo ninguna novedad. Nadie puede anotarse en ningún lado. Los dedos se gastan haciendo F5 pero sin éxito, pese a que los incrementos son retroactivos al 1 de este mes y el tiempo corre.

Zambullirse en los detalles de esta demora es darse otro baño en las internas, impericias e indefiniciones que han caracterizado las temporadas de la serie que podríamos llamar Gestión Imposible producida por el Frente de Todos Entertainments

Solo queda pensar con algo de humor el drama que agrega tener un gobierno cocoliche en un mundo convulsionado post pandemia, donde los países del primer mundo no logran frenar la inflación de alimentos y energía y se desata una puja distributiva por primera vez en 40 años.

Solo queda pensar con algo de humor el drama que agrega tener un gobierno cocoliche en un mundo convulsionado post pandemia.

Joe Biden anunció el miércoles una reducción de impuestos para morigerar las subas en los surtidores de Estados Unidos. Alemania informó que el gas para las industrias aumentó 241% en doce meses. Jair Bolsonaro ya echó en Brasil a tres presidentes de Petrobras por trasladar a la nafta el sacudón del petróleo. Van más de diez días de protestas de indígenas contra el alza de los combustibles en Ecuador, donde el gobierno pareció desbordado. 

Movimientos sociales reeditan en Ecuador las protestas contra el alza del  combustible
De Ecuador al mundo. Movimientos indígenas se levantaron contra el gobierno por la suba de los combustibles, en una postal de la inflación postpandemia.

Un escenario así sobrecalienta nuestros problemones de ayer, hoy y siempre: la inflación que ya coquetea con los tres dígitos, el dólar paralelo que se despierta y un riesgo país que cerró a tono con el estreno de Buzz Lightyear, rumbo al infinito y más allá, todo antes de una semana crucial en materia financiera.

La inflación que ya coquetea con los tres dígitos, el dólar paralelo que se despierta y un riesgo país que cerró a tono con el estreno de Buzz Lightyear, rumbo al infinito y más allá, todo antes de una semana crucial en materia financiera.

Una te pido

Lo más triste y revelador es que en lo central, el formulario del Registro de Acceso a Subsidios Energéticos (RASE) ya está listo desde hace como mínimo diez días. Al menos en cuanto al diseño y los aspectos técnicos, está a punto caramelo.

Tras el trabajo conjunto entre la subsecretaría de Planeamiento Estratégico, a cargo de Santiago López Osorio, que responde al ministro de Economía, Martín Guzmán, y la secretaría de Innovación Tecnológica que conduce Micaela Sánchez Malcolm, se preparó un aplicativo similar al sistema que en su momento se usó para sacar los certificados de circulación en la cuarentena. 

Según pudo saber Diario Con Vos, será un mecanismo con un “pre calificativo”, donde con unas pocas preguntas el usuario sabrá si le corresponde o no avanzar para dar más detalles y pedir el subsidio. Se lo guiará para que quede claro si está en los niveles de ingresos 1, 2 o 3 que fueron estipulados en el decreto. Con más de $348.869 por hogar, recordemos, estás out y habrá un ajuste del 200% en cuotas hasta fin de año. Con menos de $99.677 estás adentro full full sin nuevos aumentos, por tener tarifa social. Si quedás en el medio, correría un alza del 20%.

A medida que se avance en el trámite, se pedirán más datos. Se tratará de una declaración jurada “propositiva” y la línea que se bajará en un principio es “todos adentro”. Se aceptará a todo el mundo y luego el Estado chequeará si efectivamente la información es correcta, sobre todo respecto de los convivientes bajo un mismo techo. 

Para eso será fundamental el trabajo con el Consejo de Políticas Sociales y las bases de datos del Sistema de Identificación Tributario y Social. Como allí se desempeñó Victoria Tolosa Paz antes de asumir como diputada, ahora está trabajando en el tema y podría ser vocera en los medios cuando, claro, esto finalmente se lance.

¿Y qué pasa entonces? La respuesta no te sorprenderá: todavía faltan definiciones fundamentales de las más básicas a las más complejas. “Falta material clave para completar qué decirle al público en cada caso”, aseguran fuentes al tanto. 

No se rían, pero además aún no se definió cuál será la dirección URL del formulario, es decir el nombre de la página web específica y desde qué área colgará en el sistema público. Tampoco estaban hasta el viernes al mediodía las fechas exactas de altas ni los plazos que habrá para hacer los eventuales rectificativos ni tampoco qué documentación se requerirá. 

A su vez no estaba claro aún cuándo se harán los cortes de la primera inscripción. Y, más de fondo, incluso no se sabe con detalle exacto qué aumentos y desde cuándo se le deberá informar a cada segmento

Demora. Desde el viernes 17 de junio que se anunció la segmentación, un cartel avisa que "en los próximos días" estará disponible el formulario de inscripción

¿Multimillonarios a salvo?

En este punto, dirás, che pero no me estás nombrando en este relato las palabras “Secretaría de Energía”, que -recordemos- es la autoridad de aplicación designada para una política que además deberá instrumentarse, también según aquel decreto, vía los organismos reguladores, el Enre y el Enargas.

Ahí hay parte de la explicación también. Esas áreas responden a la vicepresidenta Cristina Kirchner y no comparten cómo quedó armado el esquema que motorizó la conducción económica que respalda el presidente Alberto Fernández. Con delay, ellos habían hecho su versión de la segmentación entre abril y diciembre pasado. Pero en el último trimestre tomó la posta la gente de Guzmán.

Técnicos cercanos al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo critican que se desechó la geolocalización que habían propuesto ellos, aseguran que quedarán “puntos ciegos” sin aumentos como “las zonas comunes de los countries” e incluso dicen que habrá cerca de 1000 ultra millonarios sin aumentos porque no tienen tarifas residenciales, sino conexiones de una potencia similar a comercios e industrias que en esta etapa no están incorporados. Raro que si detectan eso no le acerquen la inquietud a Economía, como si fueran un mismo equipo. 

Aseguran que quedarán “puntos ciegos” sin aumentos como “las zonas comunes de los countries” e incluso dicen que habrá cerca de 1000 ultra millonarios sin aumentos.

Además en esos despachos todavía defienden que los subsidios eléctricos no son pro ricos, porque los pobres, aseguran, consumen más porque las casas son más frías, por ejemplo. Ahí estamos como el día uno. Si tu reacción a este párrafo es “cerremos todo, ya está”, somos dos. 

Sobre todo porque se trata de una política pública central para el Gobierno, que se embanderó en esa discriminacion por ingresos para poder cobrar más cara la energía al menos a una parte de la población y así hacer equilibrio entre lo que piensa la coalición y lo que piden los mercados. Pero dos años y medio después la fucking segmentación no está lista, siguen las discusiones y, lo dicho, el instructivo para pedir el subsidio no aparece.

El bono OSDE

Hay que entender que todo esto en parte es para poder decir “que los ricos paguen más” y así tener un morral y una canción de Silvio Rodríguez para blindarse de acusaciones de “tarifazos salvajes” de propios y extraños, mientras se avanza en una exigencia clave que hizo el Fondo Monetario Internacional: el recorte de subsidios energéticos para achicar el déficit fiscal. Ojalá pase algo que lo borre de pronto, pide Kristalina Georgieva.

Son números que todos miran en detalle en medio de temblores financieros que te generan cositas en las zonas bajas. El FMI aprobó hace algunas horas la primera revisión y mandará dólares a las reservas para cobrarlos después. Ya avisó que en el segundo semestre deberá haber más dureza con el gasto público para “moderar la demanda interna”, al tiempo que advirtió sobre los riesgos que agrega siempre que el acuerdo lo aplique un gobierno bifronte. Chocolate for the news.

Con ese contexto, el Palacio de Hacienda se juega esta semana a renovar un megavencimiento de deuda en pesos atada a la inflación. Si tuviera que pagarlo debería emitir y podría sumarle presión a los dólares que se compran vía la Bolsa y que ya están 80% más caros que el oficial. Va a ser una cruz de la gestión económica de acá al final del mandato. Más presión sobre los diversos tipos de cambio con una inflación que no baja del 5% mensual sería llenar otro casillero del formulario de una crisis mayor. Hay quienes dicen que no hay salida. O se reestructura todo ahora o en 2024. O se gana alguito de tiempo con el Banco Central interviniendo como pueda.

Hay quienes dicen que no hay salida. O se reestructura todo ahora o en 2024. O se gana alguito de tiempo con el Banco Central interviniendo como pueda.

La cita será el miércoles. Desde la secretaría de Finanzas ya empezaron con llamados en la City para invitar a los fondos de inversión a que digan presente y financien al Estado. Se ofrecerá más tasa a plazos más cortos, aunque la desesperación también obliga a promesas más exóticas.

Fuentes del mercado relatan pedidos a algunas prepagas para que también suscriban los nuevos títulos de deuda, que están a nada de ser bautizados bonos OSDE o bonos Galeno. La zanahoria a cambio habría sido más laxitud en la autorización de los aumentos de las cuotas a los afiliados.