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Cultura & Espectáculos

Navaja Crimen, el youtuber rebelde: “Rechacé todos los esponsoreos que me ofrecieron”

La primera impresión que se tiene al ver a Navaja Crimen es la de un metalero, con su pelo largo, tatuajes, y ropa rota. Cualquiera esperaría una voz grave, una mirada desafiante y una respuesta violenta ante el mínimo comentario. Más todavía por el nombre de su canal, que ya es su apodo personal. Sin embargo, quienes ven sus videos pueden dar fe: nada más alejado de la realidad.

“Sé que tengo pinta de metalero, pero no lo soy. Ahora estoy obsesionado con Haim, tres chicas medio pop. Y escucho a Dua Lipa. Tengo el pelo largo porque me gusta, soy desprolijo, y tengo ropa rota porque no me gusta comprar. Prefiero gastar esa plata en videojuegos”, se autodescribió.

Tengo ropa rota porque no me gusta comprar. Prefiero gastar esa plata en videojuegos.

Navaja Crimen es “un canal sobre nada”, dice parafraseando la descripción de la sitcom Seinfeld. El nombre nació en un grupo de WhatsApp con sus amigos: "Una vuelta nos pusimos apodos carcelarios. Me pareció divertido porque yo soy cero violento, el contraste me pareció gracioso. Encima tenía una foto de Lali Espósito”.

Navaja Crimen es un nombre que me pareció gracioso porque soy cero violento.

Aunque afirmó que no es un personaje sino que se muestra como es, prefiere que su nombre real no sea expuesto: “Me da un pasito de distancia. Si pongo mi nombre verdadero, ya estoy entregando demasiado”. El hombre, de 32 años, es bastante introvertido. No se muestra mucho en cámara, salvo eventuales apariciones de unos pocos segundos.

Navaja con su perro, Homicidio.

Para completar, una vez apodado así adoptó un perro, al cual nombró en sintonía con él: “No podía ponerle Fluffy, y decidí ponerle Homicidio Agravado por Tentativa de Asalto, Homicidio en el día a día, Homi para los amigos”, explicó el youtuber mientras su mascota se acomodaba detrás de él para dormir una siesta.

¿Quién es Navaja Crimen?

“¡Hola! Soy Daniela Herrero”, es la primera frase que se puede escuchar de una voz que jamás se pensaría que pertenece a la misma persona descrita en el primer párrafo. Así comienzan algunos de sus videos, cambiando el personaje famoso en cuestión, simplemente para empezar de manera descontracturada: “Lo ves y ya decís ‘ok, este tipo no me va a hablar en serio’”, explicó.

Navaja Crimen no puede encuadrarse dentro de una categoría específica. Se pueden encontrar videos de análisis muy profundos, como “la historia del quilombo en la TV argentina”, o una “masterclass” de la saga de High School Musical; pero también un video en el que no emite una sola palabra y un perro narra la historia con la voz del traductor de Google. De cualquier manera, lo que atraviesa a todos sus videos es el humor absurdo.

No me considero comediante ni humorista, sería una falta de respeto para los que sí lo son”, enfatizó. Además, dijo no tener referentes más que su novia y amigos, a quienes describió como “las personas más graciosas sobre la faz de la tierra”. “Si te rodeás de gente graciosa, eventualmente sale solo. Tampoco sé especificar mi tipo de humor: hay gente que se ríe cuando exagero algo, que ni siquiera es a propósito. Yo soy un exagerado, me cebo y no lo controlo”.

Para mí el guion es lo más importante, la parte más creativa del cine y la TV.

Más allá de esas escaladas que pueden producir gracia -sumado a algunas tentadas que le surgen de manera natural y deja en los videos-, todo el producto está guionado. El creador de contenido digital estudió cine y es guionista. “Para mí el guion es lo más importante. Me parece la parte más creativa del cine y la TV, es la clave. Trato de tomarme mucho tiempo para guionar mis videos”, afirmó.

Un día, viendo Friends, se enroscó con un dilema que cualquier fan de la serie conoce: ¿Quién tiene razón? ¿Ross o Rachel?

Ahora está terminando de pulir su próxima publicación, un repaso por los canales infantiles de los `90, para lo que se sumergió a pleno y realizó la investigación a mano, “como si lo hiciese cuando era chico”. Su proceso creativo, que le suele tomar entre uno y dos meses, consta de cinco etapas:

“Primero, ver qué tengo ganas de hacer, más allá de que piense si va a funcionar o no. El segundo paso es meterme en el mundo al nivel de no poder dejar de pensar en esa historia que quiero contar. Estoy 100% enfocado en eso. El tercero es encontrar un concepto, ya sea de cómo contar la historia, lo que engloba narrativamente (como la evolución de Lionel Messi y un paralelismo con las evoluciones de los Pokemon) o el mensaje que quiero dejar”, explicó.

Lo que sigue es el guion y la edición. “Es un laburo enorme, pero es como creo que se tiene que hacer. Si no, es un podcast. Te respeto como youtuber si editás todo”, dijo diferenciando su contenido de los que solo hablan a cámara y suben el video en crudo.

“Nunca pensé en ser youtuber ni vivir de esto” 

Como muchos colegas suyos, sus primeros pasos en la plataforma fueron sin un objetivo puntual más que divertirse un rato. “Subía compilados de la tele para mostrarle a mis amigos, no pensaba que lo viera gente ni ser youtuber”, contó en relación a los segmentos que llamó “Momentos raros” y que conforman “la primera temporada de Navaja Crimen”.

Un día, viendo Friends, se enroscó con un dilema que cualquier fan de la serie conoce: ¿Quién tiene razón? ¿Ross o Rachel? Ahí fue cuando su novia le sugirió hacer un video sobre el tema. Así nació la segunda temporada, que daría comienzo a su carrera como youtuber profesional, tomándolo en serio. Hoy afirma que es el mejor trabajo de su vida: “Nunca pensé hacer esto como un trabajo. Descubrí que me apasiona y que es un medio donde puedo decir cosas o sacar algunas risas al menos”.

Está la idea de que ser youtuber es ser tu propio jefe, y para mí es no tenerlo.

Antes, trabajó como creativo en agencias digitales y en Telefé, “el segundo mejor trabajo de mi vida”. Si bien siempre trabajó con su imaginación, “tenía que pensar cosas para otras personas, y yo siempre quise pensarlas para mí. Ahora nadie me exige”.

Antes de vivir de internet, ya sabía cómo quería manejarse profesionalmente: “Quería hacer lo que se me cante, conseguir la libertad de decidir. Una de las cosas más valiosas que tenemos en la vida es a qué le dedicas tu atención. Cuando llenás una planilla de Excel estás alquilando tu atención a cambio de un sueldo. Siempre quise tener esta libertad que tengo ahora, por eso no la quiero ensuciar. Es el privilegio más grande que tuve… y eso que nací en Palermo”, bromeó.

De todas maneras, aclaró: “Está la idea de que ser youtuber es ser tu propio jefe, y para mí es no tener un jefe. Por eso tampoco me caso con un formato ni hago caso a los que me piden un vídeo. Cuanto más me pedís algo, menos ganas me dan de hacerlo. Yo hago lo que quiero, si no te lo fumás te podés ir, hay 37 millones de canales en Youtube. No te voy a llorar una suscripción. Sucumbir al deseo del público es como tener un jefe. Cambiaste uno que te dice que llenes una planilla de Excel por otros miles de jefecitos”.

Si se fueran todos los suscriptores del canal lo seguiría haciendo. No lo hago para ellos, lo hago por mí.

Navaja es muy enfático en su libertad para crear: “Si se fueran todos los suscriptores del canal lo seguiría haciendo. No lo hago para ellos, lo hago por mí. Si hay gente que le gusta, bárbaro ¿a quién no le gusta que lo aplaudan por algo que hizo? Pero no quiero perder ese norte de que primero lo hago por mí”, explicó.

Vivir de internet esquivando al algoritmo 

Esa libertad que tanto valora viene de la mano con una postura muy marcada sobre sus valores personales y cómo manejarse con su crecimiento, como no dar a conocer su número de suscriptores: “Si los números crecen, se mantienen o bajan, es información que me es relevante a mí. Al que entra a mi canal solo le tienen que interesar los videos”.

Por otra parte, a diferencia de la mayoría de los creadores de contenido, elige no publicitarse mucho, lo que atenta contra su propio crecimiento: “Creceré más lento o no creceré. Pero no estoy dispuesto a transar con ciertas cosas. No tengo la necesidad, ni económica ni ambiciosa. Podría estar cobrando mucha plata con los números que tengo, y cobro un sueldo básico de cualquier laburo. Llego justo a fin de mes, pero llego”.

Los youtubers tienen que ganar mucho dinero porque es un trabajo muy difícil, solitario y lleva un montón de horas.

“No subo videos tan seguido y rechacé a todas las marcas que me querían esponsorear. No me interesa vender algo en lo que no creo. No tengo ganas de ser millonario, al menos en este momento”, continuó. Y añadió: “No la quiero cagar, quiero hacerla bien y por eso soy medio reacio a esas cosas, capaz un poco purista. Me gusta mucho terminar un video y saber cuál es el próximo, pero haberlo decidido yo”, completó.

A su vez, se refirió a quienes sí eligen utilizar esas herramientas para ganar plata: “No lo juzgo, creo que los youtubers tienen que ganar mucho dinero porque es un trabajo muy difícil, solitario y lleva un montón de horas. Si otros aceptan todos los sponsors del mundo, genial. A mí no me sale”, explicó. Y agregó: “Así sobrevive un medio. Pero también está el aporte del público que quiere que ese medio subsista. De la otra manera estás interviniendo tu obra. Para mí es una forma de arte, mi video es mi cuadrito. Y tener un espónsor es como si la Mona Lisa estuviera sosteniendo un Bon o Bon”.

La poca necesidad de exponerse va de la mano con su introversión. Navaja contó cómo su crecimiento lo llevó incluso a recluirse algunos meses y no publicar nada después de la primera vez que lo reconocieron en la calle, lo que dio lugar a su tercera temporada del canal: “De repente era real. Entré en pánico, me cagué. Coincidió con que mucha gente que yo consumía me empezó a ver y eso me paralizó, no podía escribir. Y si lo hacía, me parecía una cagada”.

Pasado ese momento, Navaja retomó su agenda y ahora prepara nuevos videos, como el de los canales infantiles y uno sobre el universo cinematográfico de Marvel. Sin embargo, todo concluye al fin, nada puede escapar: “Ya tengo pensado cuándo voy a terminar el canal: en 2025. Está bueno que todo termine y me pone en el lugar de que tengo que hacer lo mejor posible en este tiempo que me establecí. De hecho, ya sé cuál va a ser mi último video –adelantó–. Pero no lo voy a decir”.

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