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Política

Delfina Ezeiza, la candidata adolescente de Milei: "El mercado laboral tiene leyes fascistas"


Por Delfina Tremouilleres

La cuarentena que se impuso el 19 de marzo del 2020 fue, para Delfina Ezeiza, un punto de inflexión. La candidata a legisladora porteña por La Libertad Avanza encuentra en ese momento el boom de los liberales en general y de su figura en particular, dado que salieron a las calles y lograron captar más gente. 

Si bien había incursionado en la política desde las elecciones del 2019, cuando el liberalismo empezaba a aparecer como una tercera opción entre el kirchnerismo y el macrismo, fueron las manifestaciones en contra del aislamiento las que la convirtieron en vocera del partido.

“Lo mejor de la cuarentena fue eso: que nos hizo sacar nuestro lado más político. Antes nadie conocía a los liberales. En ese momento se empezó a agrandar porque estuvimos en las calles”, dice Ezeiza a Diario Con Vos. Y agrega: “Para hacer un cambio y poder meterte al barrio, y cambiar la vida de la gente, te tenés que meter a la política. No como obligación, es un instrumento para cambiar el sistema que nos domina, más que nada acá en Argentina”.

–¿Qué fue lo que te atrapó del liberalismo?

-En el secundario había mucha bajada de línea, con un pensamiento muy sesgado, con ideas muy colectivistas, de izquierda, que uno cuando es chico no se da cuenta. Caí en esa trampa en su momento y tenía ideas afines, hasta que empecé a leer autores liberales criticando todo esto que nos metían en la cabeza. Es decir, yo no quiero que me controle la vida un Estado ni un tercero, que controlen mi economía, ni cómo vivo. Yo no quiero que se meta en cuestiones como liberar presos, manejar la educación, manejar tu seguridad. Empezás a cuestionar un montón de cosas que están mal en este sistema y Argentina es el alumno principal.

Trabajé en negro pero lo hice porque yo quería. No le quería dar un peso al Estado."

–Descreés del Estado pero a la vez pensás que la política es una herramienta para cambiar las cosas. ¿Cómo llevarías adelante esas transformaciones sin un órgano que las pueda gestionar?

-Hay distintos tipos de liberales, que creen más o menos en la intromisión del Estado. Dentro de lo que es el sector libertario–liberal clásico, esos sí pretenden a la política como una llegada para el Poder. Pero no para manejar la vida de la gente, porque de eso se trata el Estado constitucional liberal. Es el que garantiza los tres derechos principales de las personas, que son la vida, la libertad y la propiedad. Con esos derechos básicos asegurados, volver a lo que era la Constitución de 1853 es lo que pretendemos nosotros. Porque el sistema que nos gobierna en la Argentina está totalmente putrefacto, está podrido.

–¿En qué ves que está podrido?

-Tenemos fallas como votos en cadena, clientelismo, plata en el medio, no hay boleta única de papel. Tenés 28 mil boletas y con eso se asegura el fraude. Es decir, no es una verdadera fiesta democrática. Es un sistema que viene cayendo pero no por el sistema en sí, sino porque los políticos lo vienen tergiversando.

–Igual en Argentina no hubo fraudes en los últimos tiempos

-No tenés fraude galopantemente (sic), pero el voto en cadena sigue existiendo: el clientelismo político, la boleta única de papel no se discute. En la lista sábana vos no sabés a quién estás votando. A mí me recriminaron el "volvé, Videla" pero yo estaba respondiendo al Partido Comunista Argentino, que llevó una candidata maoísta y la gente ni sabía que había una candidata que defendía al mayor asesino de la historia de la humanidad. Eso es un problema por tener lista sábana: sólo ven a los dos primeros.

Tuit de Ezeiza.

–¿Cuál es tu postura sobre Videla?

-Yo lo manejé con muchísima ironía porque a los liberales se nos suele acusar de que estamos a favor de la dictadura pero es totalmente falso, porque un liberal cree en el principio de no agresión. Ni el Estado ni un tercero puede avanzar contra vos ni contra tus libertades individuales. Eso es lo que hizo la dictadura y las distintas dictaduras. Los liberales no estamos a favor de ninguna dictadura porque suprimen derechos naturales. Piensan que la dictadura fue liberal pero estatizó deuda privada, o sea todo en detrimento del bolsillo de los argentinos. Podría haber tenido un discurso liberal, pero en los hechos nada que ver.

–¿Cómo explicás la frase de “Videla volvé”?

-Fue un chiste, una ironía porque los liberales no estamos a favor de ninguna dictadura.

–Pero sí abonás a la teoría de los dos demonios.

-Sí, obviamente. Quizás no haya sido la mejor solución la dictadura, pero sí comprender el contexto de ese momento en donde había mucha guerrilla de la izquierda marxista. La gente en su momento pedía que volvieran los militares porque era la única manera de apaciguar las aguas. Obviamente se tuvo que haber hecho de distinta manera. Por ejemplo, yo hubiera llamado a elecciones a los 10 días. Las mismas personas que ahora dicen que la dictadura suprimió gente no saben que su gobierno en su momento impulsó un decreto de aniquilamiento para darle poder a los militares y además tenían una parapolicía que asesinaba gente en democracia. No hay mucha diferencia por ser una dictadura o una democracia: son lo mismo.

–Pero no es lo mismo: hubo un aparato represivo del Estado donde se pusieron todas las funciones gubernamentales en pos de asesinar y desaparecer gente. Es difícil equiparar las dos cosas.

-Los dos estuvieron mal. No es que uno u otro estuvo bien, o que alguno zafa. Los dos estuvieron mal porque los dos ejercieron violencia o reprimieron contra la libertad y el derecho a la vida. Los dos bandos estuvieron mal y no por eso son defendibles.

Con Javier Milei.

Con 18 años, Ezeiza está terminando el colegio y piensa estudiar economía en una universidad privada. Durante la cuarentena tuvo que trabajar para ayudar a sus papás, comerciantes, dado que los ingresos familiares se vieron reducidos a la mitad. Fue desarrolladora web y community manager, aunque tuvo que dejarlo para dedicarse a la campaña.

Trabajé en negro pero lo hice porque yo quería. No le quería dar un peso al Estado. Y a muchos les pasa eso”, señala Ezeiza y afirma su convicción de que, flexibilizando las condiciones laborales, mejorará el sistema de trabajo.

–Horacio Rodríguez Larreta propuso pasar de una indemnización a un seguro. ¿Qué mirada tenés sobre eso?

-Si vos no querés tener indemnización por alguna razón, porque necesitás el trabajo ya, es un acuerdo y el Estado no se debería meter. En cuanto a la flexibilización laboral, estamos a favor porque tenés 6 millones de trabajadores en negro, ¿y quién permitió eso? El Estado. Si vos te fijas en el código laboral, tenemos las mismas leyes que estaban en la Carta de Laboro de Mussolini. Es decir, de un fascista. Seguimos teniendo las mismas leyes en el siglo XXI. Y rigen para todo tipo de trabajo en blanco. ¿Por qué no tenemos trabajadores registrados con derecho a vacaciones, al aguinaldo, a la indemnización? Porque tenemos trabas que te impiden llegar a eso: un trabajador que tenga un sueldo digno, que no se lo coma la inflación, que tenga vacaciones, que tenga aguinaldo.

Cuando se flexibiliza el mercado laboral quizás te quedás sin trabajo, pero es más fácil conseguirlo."

–¿Vos decís que sacando todos esos derechos los empresarios tomarían más trabajadores?

-No, no. No es así. Un trabajador cuando va y se sienta al momento de ser contratado dice cuánta paga quiere pero, si por ejemplo necesita tener el trabajo ya, puede no querer tener indemnización. Cuando se flexibiliza el mercado laboral quizás te quedás sin trabajo, pero es más fácil conseguirlo. A los 6 millones de trabajadores en negro y desempleados no les permiten ingresar al mercado laboral porque el mercado laboral hoy en día es muy rígido y tiene leyes fascistas. El Estado no se debería meter porque cuando el trabajador acepta las condiciones que le da el empleador no es explotación como pretende la teoría fascista que fue importada de Italia por Perón.

–¿La flexibilización no deja al trabajador un poco a la deriva?

-Son cosas que se arreglan entre partes y el Estado no se debería meter. Yo puedo arreglar tener una indemnización o, lo que sería mejor, un seguro de desempleo. Es decir que mientras estés consiguiendo trabajo tengas plata, que el Estado te provea ese seguro. Pero cuando vos ya conseguiste trabajo, dejar de tenerlo. Funciona mejor que la indemnización porque la indemnización es hasta cierto tiempo, después fuiste: no tenés más plata.

–Los empresarios siempre van a querer generar más ganancias, eso puede dejar en desventaja a un trabajador. Es difícil que pueda negociar ahí.

-Su salario depende de la demanda, de cómo ofrezcan su servicio a los clientes. Es decir que por más que el salario sea arreglado entre el empleado y el empleador, su salario va a depender de cómo le vaya al empresa, y eso depende únicamente de los consumidores, de cómo le ofrezcan sus servicios o sus bienes al mercado. Y es el mismo mercado de consumo del que participan activamente los trabajadores, entonces es retroactivo.

–Vuelvo a otro tema. Críticas al colectivismo pero a la vez es la forma que encontró el liberalismo de terminar de ponerse en escena.

-La diferencia que tenemos con la izquierda es que acá nadie te manda, ni un puntero, ni el partido, ni ningún dirigente diciéndonos 'vayan a manifestarse'. Acá lo hace cada uno por su conciencia individual.

–¿Hiciste recorridas por villas y barrios populares?

-Sí, sí. Ese día no fui, pero el partido estuvo en el barrio 31 que es donde sacamos el 15% de los votos. En mi barrio, Flores, donde está la villa 1-11-14, sacamos el 17%. Después en otros barrios como Liniers, Mataderos, Parque Avellaneda fue muy arrasador, 20%. En Soldati, Lugano, Villa Riachuelo, 15,88%. Nos faltó ir a la Zabaleta, porque hay mucho apoyo ahí. Es una estigmatización pensar que a los liberales nos votan más en Palermo, Núñez o Colegiales, nada que ver. Fue en los barrios donde peor nos fue. 

La diferencia que tenemos con la izquierda es que acá nadie te manda: no hay un puntero ni el partido ni ningún dirigente diciéndonos 'vayan a manifestarse'."

–¿Y vos estuviste alguna vez en las villas?

-Sí, obvio. Cuando iba a ver a San Lorenzo iba a la cancha, y está al lado de la 1-11-14. Y a veces no podía ir en auto y me tenía que tomar el 76 para ir, entonces pasaba por al lado y ningún problema. 

La candidata no proyecta, por el momento, una carrera política más allá de estas elecciones. Sin embargo, sí cree que se está convirtiendo en la voz de una generación. “Hoy en día la juventud es liberal. Somos yo y los legisladores de La Libertad Avanza quienes estamos dispuestos a llevar la voz de aquellos que se quieren ir de Argentina como única solución a sus problemas y las de otros que no se pueden ir por cuestiones económicas, porque extrañan la familia y demás”.

Una de sus propuestas es presentar un proyecto para que los y las legisladoras renuncien a su dieta. Ezeiza asegura que, en caso de trabajar para el Estado, lo haría gratis. Su otro eje está puesto en la educación. “La propuesta es que los padres, las autoridades escolares y los alumnos decidan en una audiencia qué temas o currículas tener. Que cada colegio sea orientado a los temas que quiera y el Estado no se meta, pero con lineamientos masivos. Otra propuesta es la de los vouchers: darles un cheque a las personas y que cada una pueda acceder a la educación que ellos quieran dependiendo de la infraestructura, la calidad de la educación, los profesores.”

–Eso sería un subsidio. ¿Ahí sí están a favor?

-Sí, porque es temporal. Vos mismo sabés en qué gastarla. No es que el Estado gasta en educación pero no sabés en qué se invierte.

–Ahora que hablamos de la educación, ¿qué pensás de la ESI?

-Estoy a favor de que se dé, pero que cada colegio decida cómo darlo. Que las escuelas estatales adhieran a la ley que dan hoy en día pero que en las privadas el Estado no se meta. Sí enseñar ESI, lo normal, lineamientos básicos, pero adaptarlo a cómo el colegio quiere. Todo basado en la ciencia. Hay muchas posturas y el Estado no puede barajar una ley única porque hay muchas culturas, muchos colegios.

–Te hago la última. Hubo polémica con Bolsonaro porque dijo que sólo Dios lo podía sacar del poder. ¿Qué pensás de su figura?

-Me gusta Bolsonaro, me gusta mucho más que Trump. Porque, por ejemplo, liberó el comercio. 

Ping pong con Delfina Ezeiza

Aborto

“En contra, siento que no se debería haber discutido porque hay temas más importantes”.

Legalización de la marihuana

“Estoy a favor pero no me parece momento para legalizarla con las urgencias que hay”.

Matrimonio igualitario

“A favor”.

Ley de identidad de género

“Pienso que eso es algo personal, no debería saberlo el Estado”.

Separación de la Iglesia y Estado

“A favor, porque el Estado no debería dar ningún subsidio a ninguna entidad”.