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Columnistas

El futsal, otro invento argentino

“La calle más larga, el río más ancho, /Las minas más lindas del mundo,

El dulce de leche, el gran colectivo, /Alpargatas, soda y alfajores,

Las huellas digitales, los dibujos animados, /Las jeringas descartables, la birome,

La transfusión sanguínea, el 6 a 0 a Perú /y muchas otras cosas más”.

Por Federico Yañez

Si la Bersuit hiciera una versión nueva de “La Argentinidad al palo” debería agregar el futsal. Si el fútbol moderno es patrimonio inglés -aunque hay antecedentes de juegos similares en China, Japón y México-, el fútbol de salón lleva la firma de un argentino, Juan Carlos Ceriani.

James Naismith creó el básquet en 1891 para poder hacer un deporte en invierno y William Morgan hizo lo propio con el vóley. Ceriani conoció a ambos haciendo un master en EE.UU. Este profesor, que estaba afincado en Montevideo desde 1926, vio el fervor que despertó el Mundial de fútbol masculino de 1930 y pensó en adaptarlo para jugar en lugares cerrados. Tomó conceptos del básquet –como los cinco jugadores por equipo–, del handball –la cancha, que todos atacan y todos defienden– y del waterpolo en lo referido al arquero, como el tiempo que puede tener la pelota en las manos. Así reformateó el fútbol de once.

Ceriani tomó conceptos del básquet, del handball y del waterpolo para reformatear el fútbol de once.

Ceriani era subdirector de Educación Física en la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ), la famosa YMCA de la canción de los Village People, y en su sede montevideana redactó el primer reglamento del futsal, que tuvo tanto éxito que en 1933 fue reenviado a la sede central de Nueva York. Con los años se popularizó en distintos países del mundo y en 1971 se creó la Federación Internacional de Fútbol de Salón, FIFUSA, que en 1982 organizó su primer Mundial y existió hasta 1990. En 1985 algunos países pidieron la anexión a FIFA, presidida entonces por el brasilero Joao Havalange, que ya había querido lograr el pase antes y en 1989 tuvo su primer campeonato del mundo.

Argentina en el Mundial

Actualmente se está jugando el Mundial masculino de FIFA en Lituania. Argentina defiende el título obtenido en Colombia, cuando rompió la hegemonía de Brasil y España, hasta ese entonces únicos ganadores. Debutaron con una goleada 11-0 contra Estados Unidos y el viernes tuvieron que trabajar para ganarle 4-2 a Serbia. Mañana definen la posición final en su grupo contra Irán, el campeón asiático.

La única imagen pública de juan Carlos Ceriani.

En 2016 el equipo era comandado por Diego Giustozzi ex jugador del seleccionado, y derrotaron en la final a Rusia 5-4, con el último gol a 17 segundos del final. En el fútbol convencional ese tiempo no significa nada, pero en futsal es un siglo. El entrenador, actualmente en El Pozo Murcia de España, pidió un tiempo fuera y diseñó una jugada destinada a perder tiempo para ser campeón. Uno de sus asistentes era Matías Lucuix, actual director técnico del equipo.

Lucuix fue jugador profesional y durante el Mundial de Tailandia en 2012 sufrió una fractura triple en una jugada contra Australia, que le significó la colocación de dos placas y veinte tornillos. Sufrió dos recaídas, la recuperación se dilató y tuvo que retirarse muy joven. Había debutado en River, luego pasó al Segovia español y en el momento de la lesión jugaba en el Inter Movistar de Madrid, uno de los mejores equipos del mundo. Un llamado de Giustozzi lo sumó al seleccionado y hoy conduce al campeón, que busca ganar dos títulos de manera consecutiva.

44 contra 44

Para dimensionar la complejidad y velocidad que requiere el futsal moderno, hay entrenadores que cuentan –para aquellos que no están empapados en el tema– que es como si en una cancha de fútbol, en vez de jugar once contra once, lo hicieran ¡44 contra 44!

Curiosamente el futsal, como el taekwondo, es un deporte que tiene dos entidades a nivel mundial. La otra es la Asociación Mundial de Futsal (AMF), cuya última Copa del Mundo fue en 2019 en Misiones, donde Argentina también dio la vuelta olímpica, esa vez frente a Brasil. La AMF fue creada en 2002 por muchos países que integraron la FIFUSA, con una fuerte presencia y dominio de los países sudamericanos.

Argentina-Egipto en el Mundial de 2018.

En paralelo con lo que se vive en Lituania, la Asociación de Jugadoras de Fútbol Sala emitió un duro comunicado en reclamo de una Copa del Mundo para las mujeres, que todavía no fue creada. Sí existe la Copa América, donde el máximo ganador es Brasil y el seleccionado argentino es el vigente subcampeón. La carta fue remitida a Suiza para que le llegue al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que todavía no ha dado una respuesta. La Liga Femenina Argentina tiene 15 equipos en Primera División y 23 en Primera B.

Se calcula que alrededor de 200 millones de personas en 75 países juegan futsal de manera federada y que la ecuación promete crecer. La facilidad de jugar en lugares cerrados, la necesidad de menos jugadores y también la profesionalización son factores que ayudan.

Ceriani se inspiró en el éxito del Mundial 1930 en Uruguay.

El 8 de septiembre de 1930, en la sede del Club Juventus de Montevideo, donde estaba la ACJ, el profesor Ceriani entró a la cancha de básquet, pintó dos arcos en las paredes, consiguió una pelota y generó un hecho fundacional que ya lleva más de 90 años: permitió que se jugara el primer partido de futsal de la historia.