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¿Cómo fue el primer Ni Una Menos? Marina Abiuso y Mercedes Funes cuentan la gesta de la histórica marcha

Por Antonella Punzino

La mañana del 11 de mayo de 2015 encontraron en Rufino, provincia de Santa Fe, el cuerpo de una adolescente de 16 años, Chiara Páez, asesinada por su novio Manuel Mansilla de 16. Chiara fue enterrada en el fondo de la casa del femicida.

La adolescente estaba embarazada de dos meses, lo que significa que era un femicidio sobre una joven que además había elegido seguir con el curso de su embarazo.

Mansilla la mató a golpes y la enterró en el patio. Al día siguiente, mientras todo el pueblo la buscaba, el adolescente comió un asado a metros del pozo en el que estaba escondido el cuerpo y luego, su papá, un policía local, lo acompañó a confesar.

Este era el décimo femicidio que estremecía a Santa Fe durante el año 2015. Un femicidio más, una mujer menos que ya no regresaría a su casa. Frente a tanto horror, indignación y repudio, fue un grupo de mujeres, cansadas de sentir cada 30 horas una nueva muerte en manos de la violencia machista, que decidieron actuar en consecuencia.

Cómo fue la noche del primer Ni Una Menos

La periodista Marcela Ojeda fue quien interpeló mediante Twitter a todas las mujeres: “no vamos a levantar la voz? Nos están matando”.

“Nos sumamos varias personas a unas sesiones en la Biblioteca Nacional y desde allí salió la decisión de intentar que el reclamo fuera masivo. Sin embargo, no estaba en la imaginación de ninguna de las que nos sumamos a través de ese tuit la dimensión que tuvo la marcha. Éramos casi todas periodistas o escritoras que veníamos trabajando desde esos espacios culturales”, contó en diálogo con Diario Con Vos Marina Abiuso, periodista y editora de género en TN y Canal 13.

Marina fue una de las organizadoras de la marcha y que se sumó desde el primer momento a una movilización que marcaría un antes y un después en la lucha feminista argentina.

La periodista Mercedes Funes también fue parte del grupo que decidió realizar la movilización: “Nueve periodistas y comunicadoras reaccionamos en esa misma conversación y pusimos fecha para una marcha calculando que nos dieran los tiempos de la convocatoria. Cuando hubo que pensar en una consigna, Hinde Pomeraniec y Soledad Vallejos, que habían participado de una lectura con familiares de víctimas de femicidios, propusieron usar el mismo de entonces: #NiUnaMenos, que parte de una frase de la activista mexicana Susana Chávez Castillo. Se trataba también de trabajar sobre lo construido, de reconocer la historia del movimiento de mujeres y hacerla parte. Por eso convocamos también a esas periodistas y escritoras que venían trabajando sobre la cuestión”, comentó Funes a Diario Con Vos.

El grupo estaba formado por las comunicadoras: Florencia Etcheves, Hinde Pomeraniec, Valeria Sampedro, Ingrid Beck, Marina Abiuso, Ana Correa, Soledad Vallejos, Valeria Sampedro, Marcela Ojeda, Micaela Libson y Mercedes Funes, quien dijo sobre ese histórico día: “Fui muy temprano para organizar todo con mis compañeras, las que me enseñaron y me siguen enseñando hasta hoy todo sobre la militancia feminista”.

La influencia de Ni Una Menos fue totalmente inesperada, donde cada femicidio se volvió un grito de repudio masivo a la violencia de género.

Por su parte, Marina estuvo en la coordinación desde el escenario asegurando que en un principio no logró captar la dimensión de la masividad que alcanzó Ni Una Menos esa tarde/noche: "Tuve dimensión de la cantidad de gente por dos hechos: recién empezaba a andar el 4G, yo acababa de cambiar mi teléfono y nunca se me cortó la señal del celu, cosa que pasaba muy seguido con el 3G en lugares donde había mucha gente, por lo cual una parte mía creía que no había tanta ya que podía seguir tuiteando y seguir conectada. Pero la dimensión me la dio Jorge Tadei, el papá de Wanda (asesinada por su esposo Eduardo Vázquez, ex baterista de Callejeros), que me pidió subir al escenario. Nosotras teníamos un acuerdo de que ninguna víctima quedara destacada por sobre otra, ni siquiera hubo un destacado de Chiara, queríamos que fuera algo absolutamente general, pero Jorge me pidió solo poder mirar más lejos. Así, no solo tuve un segundo de frenar y mirar, sino que también hice algo que no se me había ocurrido que era ver hacia atrás, las columnas llegaban desde atrás del Congreso”, contó la comunicadora.

Entre periodistas, escritoras, abogadas y activistas confeccionaron el documento que luego fue leído por Juan Minujin, Érica Rivas y Maitena, y que tuvo dos exigencias concretas: “Ni Una Menos” y “Basta de matarnos”.

Esa noche se pidió fundamentalmente por la implementación de la Ley 26.485 de Protección Integral de las Mujeres, la elaboración de estadísticas oficiales sobre violencia de género, el funcionamiento de Oficinas de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia en todas las provincias y la aplicación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).

La movilización tuvo una magnitud sin precedentes que reunió a 150 mil personas en el Congreso y se replicó en 80 ciudades de Argentina.

La influencia del movimiento fue totalmente inesperada, donde cada femicidio se volvió un grito de repudio masivo a la violencia de género e impulsó el surgimiento del colectivo Ni Una Menos que a partir de esa noche no tendría vuelta atrás. La movilización tuvo una magnitud sin precedentes que reunió a 350 mil personas en el Congreso y se replicó en 80 ciudades de Argentina.

Sin vuelta atrás: Ni Una Menos llegó para quedarse

Que mujeres de distintas edades, clases sociales, procedencias e ideologías lograran unirse bajo una misma causa, fue gracias a la hermandad que militó desde el día uno el colectivo feminista.

La marcha logró que se llamara por su nombre a la violencia machista y a los femicidios, y que la cuestión de género entrara en la agenda social, mediática y política". (Mercedes Funes)

“La marcha logró que se llamara por su nombre a la violencia machista y a los femicidios, y que la cuestión de género entrara en la agenda social, mediática y política. Que haya un registro oficial de femicidios, que salieran de las páginas policiales de los medios para entrar en las de Sociedad. Pero sobre todo, el cambio fue en la mirada colectiva de un asunto al que hasta hace solo seis años se le hacía la vista gorda bajo la cómoda etiqueta de ‘doméstico’”, expresó al respecto Funes.

Nos impactaba mucho cuando algunos personajes que no tenían ningún historial de compromiso con ninguna causa feminista se sacaban una foto con el cartel que decía Ni Una Menos. (Marina Abiuso)

En esta misma línea, Abiuso explicó: “Creo que Ni Una Menos se instaló en la agenda, de hecho el 2015 era un año electoral y entró en el discurso de todos los candidatos de la misma manera que entró la elección pasada el tema aborto. Estos discursos se instalaron como temas que antes no eran parte de los debates. Nos impactaba mucho cuando algunos personajes que no tenían ningún historial de compromiso con ninguna causa feminista se sacaban una foto con el cartel que decía Ni Una Menos. Pero en un momento dijimos ‘mejor’, porque esto que ellos están haciendo para figurar los compromete, la foto es un registro, un compromiso implícito que después podíamos reclamar”.

Además, la editora recalcó el surgimiento de programas de acompañamiento para víctimas sobrevivientes y familiares: “No podemos negar que programas que no existían en 2015 están ahora. Algunos funcionan mejor, otros peor. Para mí, de los más importantes es la Ley Brisa que da un apoyo económico a los chicos que quedan huérfanos a partir de los femicidios. También es importante la Ley de Patrocinio Jurídico Gratuito que existe pero en la práctica no tiene aplicación", enfatizó Marina.

Otro hecho fundamental y troncal que surgió a partir del reclamo tiene que ver con el Registro de Femicidios que realiza el poder Judicial. "Para mí esto es clave porque hasta ese momento usábamos los números de las organizaciones, principalmente el de La Casa del Encuentro y no se puede trazar ninguna política sobre un hecho que no se mide. El Estado no podía no decir cuántas mujeres eran asesinadas por violencia machista. Esta existencia es un resultado de 2015", explicó Abiuso.

Aborto Legal: garantizar la práctica en materia de femicidios

La Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) es uno de los temas claves de la agenda feminista. Sin embargo, a partir de esta conquista aparece la interrogante del ¿y ahora qué, cómo se sigue?

"Primero se trata de garantizar la práctica del aborto en materia de femicidios. Tenemos un montón de cosas por hacer, me parece que se trata de visibilizar todas las demás cosas que entran dentro de la agenda de Ni Una Menos, que tiene que ver con la agenda de igualdad, cuidados, con una agenda económica. Se trata de empezar a caminar la complejidad de lo que significa y lo amplio que es un reclamo feminista y de igualdad. No estamos pidiendo solamente que dejen de matarnos, ese es el piso absoluto, y sin embargo es lo más difícil y lo que más nos va a costar conseguir", concluye Abiuso.

2021 es el primer año de Ni Una Menos con Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Por qué Ni Una Menos es el piso de una lucha mayor

"Lo que hizo Ni Una Menos fue dar una dimensión de masividad, pero creer que todo lo que pasó fue por esa marcha, es no entender que esa marcha fue tan masiva por lo que venía sucediendo. Fue un momento en el que se logró catalizar de manera astuta algo que estaba en la sociedad y sobre todo en las mujeres: una sensación, un agobio, que tuvo que ver con algunas decisiones de cómo comunicarlo con un énfasis en tratar de que fuera transversal en todos los sentidos posibles: políticos, partidarios, con aceptar meternos en ámbitos donde normalmente el feminismo no estaba. Como por ejemplo la mesa de Mirtha Legrand o Bailando por un Sueño, donde Flor de la V fue la primera en levantar el cartel de Ni Una Menos, o en los Martín Fierro.  Acá ocurren dos cosas: la marcha fue masiva porque el tema estaba y cuando esto se mostró, no hubo manera de ignorarlo", dijo al respecto Marina Abiuso.

Por su parte, Mercedes Funes puntualizó que es necesario garantizarle a las mujeres que hoy son víctimas de violencia un lugar de escucha, patrocinio, acompañamiento y la tranquilidad de que denunciar no las va a volver más vulnerables. "Para eso, hace falta más que crear un Ministerio. Creo que es un cambio trascendental para todas las mujeres y personas gestantes que hoy podamos decidir sobre nuestros cuerpos, un cambio de una dimensión que todavía no terminamos de asimilar. Pero al mismo tiempo pienso que no puede ser una excusa para no seguir exigiendo otros derechos. Y por eso tenemos que seguir unidas y no dejar de alzar la voz. Lo de 'no nos callamos más', llegó para quedarse", finalizó la periodista.

 

Si sufrís violencia de género o conocés a alguien que pase por esa situación podés comunicarte de forma gratuita llamando a la línea 144, por WhatsApp 1127716463, por email a [email protected] o descargando la aplicación.