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Mundo

Comunista, pro-Palestina y favorito en las encuestas para gobernar Chile: así piensa y actúa Daniel Jadue

Por Carlos Fuentealba V.

Un fantasma recorre Chile: el fantasma de Daniel Jadue. Contra él se han conjurado en santa jauría todas las potencias políticas del modelo neoliberal chileno: Sebastián Piñera y su desesperado séquito, el progresismo más cínico, las cámaras empresariales y los canales de televisión.

Y sin embargo, el alcalde de Recoleta, una de las comunas más populares de Santiago, se ha mantenido incólume como el candidato con más adhesiones para llegar en noviembre al Palacio de La Moneda, según las encuestas presidenciales que le entregan un 20% ¿Poco? Sin duda. Pero más que cualquier otro. Y esto, ya lo supo Néstor Kirchner, es sólo un detalle en un contexto de crisis de representatividad y refundación política.

La prensa internacional se refiere a la última mega-elección del 16 de mayo como un terremoto político. Pero en Chile, donde están habituados a los movimientos sísmicos, la discusión es otra: ¿es esta una réplica del verdadero terremoto, ocurrido en octubre de 2019, o es parte ya de un enjambre sísmico, que está recién comenzando?

También se habla mucho de la emergencia de los independientes, a los que Ernesto Laclau, el politólogo argentino más influyente en el Siglo XXI, respondería socarrón: “¿Tienen un líder? Entonces vamos a lo que importa”.

¿Y qué importa ahora para Daniel Jadue? Ganarle a Gabriel Boric en la primaria de la izquierda, que se celebrará el 18 de julio próximo. Todo lo demás se verá después. Divide et impera es una máxima que aplicaron todos los animales políticos de la historia. Y Jadue, que es uno, no la ignora: tras la elección, separó con precisión quirúrgica a las fuerzas “democráticas” de la izquierda entre sí –al emergente Frente Amplio de la declinante Concertación– para enfrentarse a ambos en instancias separadas. Con la derecha en su piso histórico, el camino está más despejado que nunca para los comunistas. Tan despejado, que asusta.

Pinta tu aldea y pintarás el mundo”

Alexis Cortés es un sociólogo, militante comunista y parte del comando presidencial de Jadue. Conoció al candidato en el año 2002, en años de bonanza del modelo chileno, que tenían al partido de Pablo Neruda en una travesía por el desierto. Su mejor dirigenta de las últimas décadas, la fallecida Gladys Marín, era admirada por todo el país, pero sólo lograba un 3% de los votos. Todo el continente comenzaba la “década ganada”, mientras en Chile, que se quedaba abajo, el neoliberalismo avanzaba con ropaje socialista para privatizar hasta el agua.

“En esos años yo empezaba mi carrera de Sociología y como parte de un trabajo entrevisté a Daniel. Quería saber qué hace un sociólogo. Entonces me impresionó la visión que nos dio de la carrera: le daba mucha relevancia a la planificación estratégica. Al punto que nos mostró un plan que tenía para conquistar el poder local en un plazo de diez años. Su objetivo: la elección de Recoleta en 2012”, relata Cortés a Diario Con Vos.

Diez años después, el sociólogo y arquitecto se transformaría en el primer alcalde comunista de la comuna donde nació y se crió. Desde ese 2001, Jadue se presentó a siete elecciones en la zona norte de Santiago, de las que ganó en las últimas tres. Pero el verdadero dato es que siempre, incluso perdiendo, aumentó su caudal de votos de una elección a la siguiente. Hasta la de este año, en que fue reelecto por segunda vez, con el 65% de los votos y en que además logró elegir a cinco de los ocho miembros que forman el Concejo Municipal.

Según el propio Jadue, que el jueves pasado estuvo en una charla abierta transmitida por el Centro Cultural de la Cooperación, la clave de su éxito está en la apuesta por lo local. “Creo que en la izquierda ha existido un desprecio por los gobiernos locales, como si fueran una segunda división de la política. Se exacerba demasiado el rol del ejecutivo y el legislativo, en desmedro de los espacios que tienen más contacto con la población. Nosotros resucitamos a Luis Emilio Recabarren (fundador del PC chileno y argentino) quien creía que lo central era incidir en la vida de la población y desde ahí apostar por la transformación”, dijo.

Así lo hizo en Recoleta con su proyecto insigne: la farmacia popular. Para combatir los altos precios de las grandes cadenas monopólicas, Jadue creó un servicio de farmacia municipal en el que vende los remedios a precio de costo. El proyecto lo emularon más de 100 municipios, muchos de ellos de derecha. Y luego vino la óptica popular, la librería, la disquería y la universidad populares.

Semitismo, antisemitismo e Intifada mapuche

Según relata el propio Jadue, sus abuelos son migrantes palestinos que llegaron a Chile escapando de la guerra. Él nació seis días después de la Guerra de los Seis Días, en 1967, en que Israel anexó Jerusalén. Se crió en la Recoleta santiaguina, que a diferencia de su homónima porteña, es un sector de extracción popular. Allí se encuentra el mayor mercado del país, La Vega, y un barrio parecido a Once, llamado Patronato, en el que abundan los comercios coreanos y árabes. “Todos mis cumpleaños, todas las reuniones familiares, hablaban de ese episodio (la guerra), de la violación a los derechos humanos en Palestina, de la ocupación militar, de todos mis primos que estaban prisioneros, la demolición de casas, el castigo colectivo, todo el sufrimiento de un pueblo bajo ocupación”, cuenta.

A temprana edad, su padre se fue de casa y fue criado por su madre, que le inculcó un fuerte amor por la tierra de sus ancestros. Al punto que Daniel se transformó no sólo en un apasionado militante de la causa palestina en Chile, sino en un referente de este tema a nivel continental. Fue presidente de la Unión General de Estudiantes palestinos entre 1987 y 1991 y Coordinador General de la Organización de la Juventud Palestina de América Latina y el Caribe entre 1991 y 1993.

En Daniel, la militancia comunista y la palestina son indisociables”, dice su amigo y ex compañero de partido, Darío Quiroga, con quien asesoraban a sindicatos mineros en la norteña ciudad de Calama. “Él es un palestino de tomo y lomo. Tiene algo de galán árabe que se le nota de inmediato, en cosas tan básicas como que te sirve café árabe”.

Es un palestino de tomo y lomo. Tiene algo de galán árabe que se le nota de inmediato" (Darío Quiroga, amigo)

Pero es todo lo contrario a un bohemio. No bebe y aunque promueve la legalización de todas las drogas, nunca ha probado alguna. “En el norte, lo hueveábamos mucho diciéndole que no fuma, no toma, ni baila apretado, a lo que nos corregía de inmediato 'apretado sí bailo', porque es un buen bailarín de salsa y un eximio danzarín árabe. De hecho, alguna vez participó en una coreografía de bailes árabes en una obertura del Festival de Viña del Mar”, relata Quiroga.

Su identidad palestina, sin embargo, le abrió muchas puertas en un país donde reside la mayor colonia de ese origen fuera de Medio Oriente. “Acá hay muchos empresarios palestinos. Gente de poder y de derecha. Está el club social y el club de fútbol Palestino. Incluso un sacerdote muy conservador, Raúl Hasbún, que pontificaba en televisión. A diferencia de ellos, Jadue ha creado mucha solidaridad hacia el pueblo palestino. Yo creo que incluso ha abierto una identificación entre la causa mapuche y la palestina”, dice su asesor Alexis Cortés.

Ya como alcalde, Jadue no moderó esta militancia. Por el contrario, la utilizó como un amplificador. En cada Navidad, por ejemplo, instala publicidades gigantes en su comuna que denuncian la ocupación de Israel. En esto, no hay punto medio para Jadue: él cuestiona la existencia misma del Estado de Israel.

Jadue
Jadue ha instalado gigantografías en apoyo a la causa Palestina en Recoleta.

Por ello, el año pasado el Centro Simon Wiesenthal (que tiene su sede para Latinoamérica en el barrio porteño de Palermo) lo incluyó en su lista de los diez personajes que representan una mayor amenaza antisemita en el mundo. Según ese informe, “utilizando fondos municipales para financiar actividades pro-BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) y anti-Israel, el alcalde Jadue apunta hacia la comunidad judía con perniciosas difamaciones que rememoran las de Los Protocolos de los Sabios de Sion”.

Consultado por este informe, Jadue respondió que “malamente podría ser antisemita un semita como yo” y explicó su versión de la historia, según la cual los palestinos son también descendientes de Sem, hijo de Noé, y por tanto, semitas. “Yo soy antisionista”, dijo.

¿Qué es ser comunista hoy?

El día después de la elección en Chile, Ernesto Tenembaum se contactó con Valentina Miranda, militante comunista de 20 años que resultó ser la constituyente más joven del país trasandino y le preguntó: "¿Qué es ser comunista hoy?". Tras un breve titubeo, la joven respondió que “era tener convicción y luchar por lo que uno cree justo. Ser comunista es entender que la lucha de clases es el motor de la historia”. Tras cartón, revindicó conceptos como “la centralidad del Estado en la dirección de la economía" y "la dictadura del proletariado”.

Y aunque Jadue no habla en esos términos, no tiene ningún grado de cinismo con el término comunista. “Soy comunista-comunista”, dice. Aunque la relación con su partido no siempre haya sido llana. En 2002, tras fuertes y reiteradas discusiones, fue apartado del Comité Central. “Por entonces lo acusaban de fraccionalista”, dice Darío Quiroga, y lo desmiente de inmediato. “Él entonces tenía una visión estratégica mucho más ambiciosa y amplia que la que el PC era capaz de plantearse. Ahora lo aman y él los corresponde mucho. Demasiado, creo. Porque Jadue no es un tipo genial gracias al Partido Comunista, sino pese a ellos”.

La prensa ha sido majadera en preguntarle por Venezuela, a lo que Jadue terminó por conceder que condenaba las violaciones a los derechos humanos, ocurrieran donde ocurrieran. Pero Jadue nunca se baja de una polémica y siempre quiere tener la razón: rápidamente contraatacó y denunció que quienes levantaban esa bandera, en Chile, eran incapaces de asumir las violaciones a los derechos humanos que había realizado Piñera.

Esta actitud intransigente también ha generado desavenencias con sus ahora aliados de pacto y rivales de primarias, Gabriel Boric y el Frente Amplio. Tras el estallido social de 2019, todo Chile era una hoguera de movilizaciones y represión. En ese contexto se firmó el Acuerdo por la Paz que abrió paso al actual proceso constituyente y encauzó institucionalmente una situación social desesperada. Los comunistas no fueron parte de ese acuerdo y con Jadue a la cabeza, señalaron como traidores a sus ahora compañeros de pacto que lo firmaron. Con el tiempo, los ánimos se atemperaron y se logró un acuerdo electoral. Pero en vez de admitir el error, Jadue se ha intentado colocar a sí mismo como un impulsor del acuerdo.

"Daniel es un tipo muy estudioso y riguroso", comenta el ingeniero Jacob Sandoval, quien trabaja con Jadue en la Dirección de Desarrollo Comunitario de Recoleta, "precisamente por estos conocimientos que sistematiza muy disciplinadamente, a la hora de debatir es demoledor. Eso que en el espacio universitario le sirvió mucho, en un espacio donde necesita generar mayores niveles de adhesión es un tema que ha debido trabajar mucho. Pero él es un tipo que se abre y es capaz de reinventarse en los espacios que le toca enfrentar".

Daniel es un tipo muy estudioso y riguroso. Precisamente por estos conocimientos que sistematiza muy disciplinadamente, a la hora de debatir es demoledor". (Jacob Sandoval, ingeniero de la Municipalidad de Recoleta)

La historia la escriben los vencedores, como dijo Churchill, y Jadue sabe que para que sea su versión la que perdure, necesita concitar aún más apoyos. Por eso recorre el país con la renovada esperanza que le dan los números, contando una versión de la historia trasandina que no está plasmada en el currículo escolar y que durante largas décadas no circuló por el espacio público.

Una versión que en palabras de Jadue suena más o menos así: “Cuando uno mira la realidad chilena, uno puede percibir una contradicción fundamental: el PC nunca ha gobernado, ha sido parte minoritaria de coaliciones donde no ha tenido protagonismo. El PC nunca ha dado un Golpe de Estado, nunca se ha puesto a disposición de un gobierno extranjero para derrocar a su propio gobierno, nunca ha protagonizado una masacre de trabajadores de nuestra patria. El PC no ha sido parte de ninguna Dictadura. Entonces, uno mira la realidad, mira todo el dolor acumulado, y dice: si nosotros nunca hemos estado en nada de eso, ¿Cuál podría ser nuestra responsabilidad? ¿Y quiénes hacen esas caricaturas del PC? Los responsables de todo esto que acabo de contar. ¿Y por qué? Porque defienden un modelo que les da privilegios a ellos y los únicos que podemos ponerlo en tela de juicio y en discusión somos nosotros, los comunistas, el enemigo principal de los poderosos”.

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