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Columnistas

PASO, pasito y pisotón

Por Oscar Orquera

–Che, Flaco, hagamos de una buena vez un proyecto para que cada dos años y antes de una elección midamos como están las cosas. Que haya un margen entre esa votación y las generales (las que valen) y vemos qué cambiamos y qué no.

–Néstor, ¿te parece? Mirá que las elecciones son como un partido de fútbol. No siempre gana el dueño de la pelota.

–Vos armalo. Llamá a todo el mundo al debate… partido grande, partido chico.

–Bueno.

–Ah, Florencio, que sea por ley.

–Ok, Néstor.

El diálogo imaginario del inicio podría ser entre el por entonces presidente Néstor Kirchner y su ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Un poco de historia reciente para conocer sobre las Primarias Abiertas Simultáneas y obligatorias (PASO).

Se convirtieron en ley en el año 2009, con 110 artículos, y entraron en vigencia en la elección legislativa de 2011, con una participación ciudadana del 84% del padrón.

La ley 26.571 de Democratizacion de la representacion politica, la transparencia y la equidad electoral ordena, financia, limita y elimina. También es una “gran encuesta” con alto impacto en la elección general, que sirve para alentar al ganador aunque no sea gobierno, y permite deprimir al perdedor, aunque éste sea gobierno.

El poder de la pereza política

Le pasó a Daniel Scioli con Mauricio Macri en 2015. Ganó Scioli en primera vuelta, pero fue presidente Macri. En 2019, ganó el opositor Alberto Fernández, que derroto a quien era presidente, Mauricio Macri.

También las PASO tienen “el poder de la pereza política”, que es aquella que dice “arreglamos entre nosotros, vayamos con una sola lista y no pierde nadie”. ¡Ja, sí que alguien pierde! Y es el votante que no puede elegir. Y la esencia de una elección es esa, la de elegir.

Desde el mismo mundo de la política desacreditan esta instancia democrática con quejas, objeciones y hasta condicionando por su costo.

Pero en la historia joven de las primarias hay casos potentes que rompieron corazones y vínculos.

El expresidente Macri no quiso comprometerse con nadie y les “regaló” la ley a Gabriela Michetti y a Horacio Rodríguez Larreta. Y cuando desde afuera se creía que ganaba Gaby, Horacio arrasó y, con el paso de la gestión en CABA, se hizo precandidato presidencial.

El PJ tiene lo suyo también. Sucede que el padre de las PASO fue Florencio Randazzo. Bien, pero no pudo convencer por nada del mundo a Cristina Fernández de ser el candidato: en 2015 los bonaerenses no eligieron, pero sí votaron por Aníbal Fernández, que perdió con María Eugenia Vidal, quien a su vez persuadió a Cristian Ritondo para no competir como precandidato a gobernador.

En la provincia de Buenos Aires ganó Vidal y nadie entendió nada.

A su vez, las PASO sacan de una elección general a las agrupaciones políticas que no superen el 4% del padrón, lo que te obliga a tener representación en varios distritos si querés presentar un candidato a presidente.

Este gran termómetro llamado Primarias te da difusión en radio Y TV, dinero por cada voto conseguido y la impresión de las boletas. Debe haber un debate público entre los precandidatos y cada provincia tiene la potestad de poner fecha de dichas elecciones. En 60 días se debe realizar la elección definitiva

Los comicios primarios de 2017, también de medio término, costaron 2.800 millones de pesos. Pero ese no es el problema.

Pasito

Sucede que desde el mismo mundo de la política desacreditan esta instancia democrática con quejas, objeciones y hasta condicionando por su costo. Esto, más la amplificación de los medios y sus conveniencias.

Si no fuera por esa campaña, quizás este momento de “decisión y ordenamiento democrático” sería más valorado por los ciudadanos. Y hasta lo tomarían como una advertencia para los que gobiernan y una posibilidad para los que quieren gobernar.

Estas elecciones meten más miedo de lo que creemos, sobre todo a aquellos que tiene algo que perder, ya sea por el poder presente o por el poder futuro.

Pero ya está la ley, señoras y señores, y ante cualquier hecho extraordinario en el camino, como lo es la pandemia, se debe reforzar lo democrático para que el colectivo sea un todo responsable, o al menos para que el pueblo sepa de qué se trata.

El pisotón

La semana pasada, en la Cámara de Diputados, Sergio Massa, junto al ministro de Interior Wado de Pedro y los opositores Mario Negri y Cristian Ritondo tuvieron reuniones al respecto. Pero la declaración más fuerte al respecto la hizo el propio Alberto Fernández, en Radio Con Vos, al pedir que haya un acuerdo para que se realicen las PASO.

Y, como país federal que somos, ya hay varias provincias y municipios que en pandemia votaron o ya tienen fecha oficial para ello.

La fecha que toma forma para cargos nacionales es la de septiembre para primarias y noviembre las generales: por ley deberían ser en agosto y octubre. Y si te preguntás por qué tanto ruido por un mes de diferencia, te respondo: porque las PASO son muy importantes y los interesados ya están en campaña.